lunes, 30 de noviembre de 2015

Una pulgada fuera del amor. 232



No quisiera irme nunca
porque nunca se cansará mi corazón
de expresar el bien que lleva dentro,
nunca se cansará de la claridad
de ese suave misterio que traen
las miradas que lo contemplan,
no quisiera irme porque los besos
que tengo que dar a mi amada
son infinitos,
jamás saciarán del todo mis labios,
sedientos de su dulzura
y ni siquiera le he dado el primero,
no quisiera marcharme porque en el silencio
del sepulcro ya he estado
todo este tiempo de humillación y culpa
que ha sido mi vida entera,
tan solitario, tan desesperante, tan oscuro,
tan amargo y lleno de horrores
como las jornadas del ataúd,
quisiera olvidar para siempre
la desazón de las tinieblas,
estar cada vez más cerca
del resplandor sublime,
no quisiera ver derrotada
nunca la dulce luz,
ni volver a despedirme sin motivo
de la felicidad y el placer
pero no me dejo engañar
porque no cesa la muerte
de pasar por mi lado,
sin pedir licencia ni avisar
porque en rigor no es más
que una delincuente astuta
que invariablemente logra eludir
el pago y la expiación,
ojalá ella me considere muchos años,
tantos que parezca un milagro,
demasiado pobre para robarme. 

La libertad del corazón. 203



¿Y si tú y yo
nos permitiéramos ser niños
y pasáramos la noche entera
jugando a lo que más nos gustara,
los dos juntos,
haciéndonos hermanos para siempre,
sintiéndonos inocentes
aunque fuéramos desnudos
y nos tocáramos sin pudor?
¿Quién podría
por muy viejo que fuera
condenar lo que hiciéramos
si solo seríamos niños
guiados por el corazón? 

Una pulgada fuera del amor. 231



Qué espantosos espectros invoca
la inquietud de la culpa,
cómo hiela las entrañas
y empalidece la piel,
cómo oscurece el mundo
y le arranca su dulzura,
qué ingrato es el rostro del mal
y el de su castigo implacable,
cuánto horrorizan a los hombres
su impotencia y su ignorancia
pero con qué afán condena
el licencioso indolente. 

Una pulgada fuera del amor. 230



Los humanos no somos libres, mujer,
nos gobierna con intransigencia
un instinto oculto del amor y la felicidad,
nuestra razón desea el orden
pero no lo consigue hallar
si no liberamos el corazón
de nuestros intereses y prejuicios
y dejamos que él nos revele
el bien y la verdad,
yo sufrí en un tiempo pasado
amargo cautiverio de la culpa,
mi inteligencia cargaba con las mentiras
con que me herían los falsos orgullos,
no podía liberarme de su engaño
porque esperaba algo de ellos, no quería renunciar
a la recompensa moral que me prometían
pero mi padre murió muy solo
después de una vida
de sacrificios y generosidad con el mundo,
su cultivo de la humildad no le sirvió
para que en la muerte, respetaran su dignidad,
no quiso nunca renunciar a dar
sumisión a cambio de indulgencia y sin embargo,
cuando las máscaras cayeron, pocos
se sintieron en la obligación de concedérsela,
tuve claro entonces
que el hombre no tiene dueños,
ni reyes, ni dioses, ni legisladores que recompensen
el abandono de su responsabilidad,
redimí mis sentimientos, indulté mi fragilidad,
me rebelé contra la intolerancia y dejé
que gobernara solo mi pecho
porque ya no daba ningún valor
a la aquiescencia de los mezquinos,
olvidé mi obediencia a la opinión
y cultivé la integridad moral
para no morir vencido
como lo hizo mi padre,
quizá a ti te estén pegando,
humillando y oprimiendo
y no sepas salir de ahí
porque no ajustas cuentas con tu corazón,
tienes que escucharlo a él
y no, a quien te pega y maltrata,
purifica tu moral, sé dueña de ti misma, no pidas
perdón a nadie,
no pierdas la vida
por codicia de compañía. 

domingo, 29 de noviembre de 2015

Una pulgada fuera del amor. 229



Yo quiero la Luna 
para bañar en su luz 
las tinieblas de mi añoranza 
pero ella la querría 
para plantar melones 
en su superficie, 
yo quiero el tiempo 
para buscarme a mí mismo 
y llenarme de mundo 
pero ella lo quiere 
para arrastrar piedras 
aun en el calor de agosto, 
yo quiero la palabra 
para servir a los sueños 
y a la esperanza de la humanidad 
pero ella la quiere 
para regañar al perro 
y advertirme de la hora que es, 
quisiera sentir 
ternura hacia ella 
porque es una ancianita 
que me quiere y me cuida 
y la conozco de siempre 
y vivo a su lado 
pero me asusta y agobia 
con solo que tosa 
o roce mi espalda 
y solo estoy tranquilo 
cuando se olvida de mí. 

Número y corazón. 44



Décima pidiendo la beatificación por martirio 

Fumigar es trago amargo 
y regar me quiebra el alma, 
me falta paciencia y calma 
para todo gris encargo, 
me parece un día largo 
media hora de cavar, 
no es gozoso trabajar 
en lo que aburre y apena, 
me humilla con su cadena 
quien de mí da en abusar. 

La libertad del corazón. 202


Nosotros sabemos, amor mío, que el más honrado 
de los que atormentan a los palestinos 
está forzando a su corazón a que sienta odio 
y que su desprecio es una mentira 
que no soporta unos ojos cerrados 
en la oscuridad de un dormitorio 
ni la amargura de un moribundo 
que repasa su vida de crímenes 
al contrario que mis sentimientos, 
que son libres y me sujetan al bien 
sin que mi conciencia se lo imponga  
y ni una gota de mi amor por ti 
la tengo que fingir. 

La libertad del corazón. 201



Entre mis amigos de Facebook,
no tengo a ningún cubano de Cuba,
cosa lógica
porque Cuba es el país
más importante del mundo
y yo solo soy español,
tampoco me leen los actores famosos
porque están muy ocupados
salvando a la humanidad
y yo solo escribo poemas,
ni los políticos que salen en la tele
porque los dioses excelsos y benefactores
no se mezclan con el pueblo bajo,
ni los aristócratas y empresarios multimillonarios
para quienes yo soy invisible
por no tener su calidad,
ni los profesores de la universidad de Alicante
o de la de Murcia a donde fui
porque Azorín tira mucho
y no ven necesario salir de ahí,
ni mis primas de Mallorca
que aún no saben que he nacido,
ni Alejandro Amenábar,
que tan satisfecho se ha quedado
de hacer a Emma Watson llorar
toda la película,
ni el hijo de mi maestra
para el que yo era según me dijo
la persona más tonta
que había conocido en su vida,
ni mis profesoras de Literatura del instituto,
que ya tienen perro
y no quieren adoptar,
ni mi profesor de Historia Contemporánea,
que no entendía mis exámenes
y me suspendía sin decirlo públicamente,
ni mi amigo el de Redován,
que ahora se ha dado al fin cuenta
de que quien era de pueblo no era yo
sino su propia persona,
ni mi psicólogo el metódico
porque su cerebro está ya para el desguace,
ni los críticos literarios que cuentan
porque hablo clarito
y me lo entienden todo,
lo que se dice amigos
de los que se ofrecen como condecoración
no luzco ninguno en el pecho,
soy un humilde señor
desconocido y oscuro
al que no sacan ni en los periódicos
de su propia ciudad
porque no dejan espacio
las noticias sobre socavones,
hay bastantes que me leen
pero sin comprar mis libros
porque eso ya es un esfuerzo,
yo me voy hoy a dormir
a las ocho de la mañana,
he escrito todo el día
y toda la noche
y hasta he fumigado las habas
pero a los cubanos quizá
les parezca un perezoso,
menos mal que te tengo a ti,
que eres la chiquita
más preciosa de la Tierra,
un poquitito más guapa
que la guapísima Watson,
más inteligente que todos
los premios Nobel,
más dulce y tierna
que una niñita
y aún así me quieres
y me respetas
sin problema alguno
para tu orgullo. 

La libertad del corazón. 200



Qué difícil es mostrar con palabras  
a la persona que me está mirando 
el abismo que tengo dentro, 
mi desolación, mi añoranza, mi esperanza, 
la importancia trascendental de unos sueños 
tan fútiles e infantiles para los demás, 
qué poco predispuesto está el hombre corriente 
a tolerarme mi irrazonable ansia de atención, 
mi injusta pretensión de ser tenido 
por alguien especial, diferente, 
no un poeta, no un español, no un hombre 
con todo ese lastre de servidumbre y mancha 
que carga el hombre en las conciencias 
sino yo, solo yo, 
libre de todo vínculo con el resto, 
no hay oídos en el mundo corriente 
que escuchen con atención, 
apenas desean saber de mí otra cosa 
que lo que a ellos mismos les atañe, no dejan 
espacio para el enigma que me perturba, 
para el afán que brota de mis tinieblas, 
para la sima de mi desvalimiento, 
los sentidos solo nos muestran vacío 
y la razón es tan estrecha y vil 
como la celda de un psiquiátrico 
y aún así, más allá 
nadie se atreve a internarse 
como si la esclavitud la tuvieran dentro 
y viendo ante ellos su salvación, 
no la reconocieran, 
qué difícil es hacer aparecer 
ante la mirada de los otros la vastedad 
que presiente mi aliento, la fuerza 
que como un volcán que quiere despertar, 
estremece mi interior y me hace dolorosos 
la soledad y el silencio de mi boca, 
en el mundo en el que vivo, no he merecido 
almas hermanas que creyeran en mí, 
toda mi vida ha sido 
solitaria y tediosa, 
apenas encontré luz 
en el corazón de quienes tuve al lado, 
parecían habitantes 
de planetas desiertos, 
sin infancia, sin inocencia, sin ilusión, sin alegría, 
sombríos, llenos de odio, obvios, cautivos, 
tú encierras en tu pecho 
la misma inmensidad en la que habita mi alma, 
tus sueños son 
el mismo fulgor que a mí me deslumbra, 
no nos hace falta hablar de ellos, 
el lenguaje no añade nada, 
tu mero roce, sin pronunciar una sílaba 
evoca esa tierra oculta 
en su completa extensión 
y es fácil reconocer su esencia 
mientras me palpita dentro 
al verla en ti reflejada 
y sin esfuerzo alguno, 
unas pocas palabras que inventó la humanidad 
resuenan entonces dentro de mí 
cargadas de certeza 
para saciar mi entendimiento, 
el amor, el bien, 
la felicidad, la eternidad... 

Una pulgada fuera del amor. 228



Cumple con tus deberes humanos, mujer,
no robes, respeta, vive con seriedad la vida,
así tu orgullo estará sano
y cuando el miserable machista venga a herirte
y a convencerte de que no vales nada
ni mereces nada, tendrás ojos para ver
lo pobre que es su mentira y cuán poco
tienes que ver con él. 

Número y corazón. 43



Tres décimas sobre una noticia para soñar 

Sin faltar un concejal, 
por unido asentimiento, 
decidió el Ayuntamiento 
de la hispana capital 
bajo votación formal 
la libertad apoyar 
del Sáhara y acabar 
con esa infame indolencia 
que rendía reverencia 
a quien lo dejó robar. 

Los señoritos fascistas 
que pululan por ahí, 
como en un sitio leí, 
consideran extremistas 
y ayuda a los yihadistas 
estas reivindicaciones 
y con espurias razones, 
lanzan su clara condena 
que únicamente me suena 
a balido de cabrones. 

Los saharauis han visto 
cuarenta años de pena 
porque quedaba una vena 
de respeto al anticristo 
vil, cobarde y poco listo 
que robó la libertad 
y oscureció la verdad 
en la España del pasado, 
Francisco Franco llamado, 
culo de la humanidad. 

sábado, 28 de noviembre de 2015

La libertad del corazón. 199



Mi corazón goza sin límites
el camino de tu forma,
limpio de engaño y maldad
hasta su último tramo,
pegado al deseo con la sutileza
de una piel sensible,
eres cima de mi deleite
aun siendo tan libre y verdadera,
me extiendo hasta el infinito
redimido por tu belleza. 

Una pulgada fuera del amor. 227



Cuánta gente hay hoy sábado 
en los restaurantes Macdonalds, 
que sirven comida basura 
pero usan estrategias de captación 
con rigor escrupuloso, 
cuántos amigos rodean este día 
al hombre desleal a sí mismo y a la verdad, 
sumiso a la opinión, 
cínico y cruel con el diferente, 
dueño de una máscara simpática, 
sonrisas y comentarios irónicos 
que hacen reír al indolente 
pero qué solo estoy yo en cambio, 
trabajando dura y seriamente 
como todos los días, 
sin permitirme un descanso, 
abandonado de las muchedumbres 
porque me niego a la infamia 
de mentir a mis semejantes, 
lo más destacado 
que hasta el momento ha ocurrido 
entre el público que me observa 
es por contra el insidioso intento 
de desprestigiar mis libros 
cuyos beneficios no son para mí 
sino para dos ONG's 
que he sufrido de un personaje 
que ha publicado repetidas veces en mi página 
la imagen de un correo mío, 
su pretensión era demostrar 
la presunta maldad que oculta mi corazón 
porque mi correo no observa 
ni con mucho 
la misma delicadeza formal de mis poemas de amor, 
supone su hipócrita espíritu 
que su delación ha herido mi orgullo, 
que imagina tan insignificante como el suyo 
y que contribuirá además 
a mi fracaso completo, al que aspira 
como una hazaña personal que alivie su mediocridad, 
yo le escribí en ese breve mensaje 
y lo dije públicamente en su momento 
que esperaba por su bien 
que alguna vez hiciera algo más por los otros 
que joderlos y meter la polla 
y lo dije con conocimiento de causa 
porque aludiendo él 
a dos poemas míos, 
hirió mis sentimientos con sus ironías 
porque ensalcé en ellos el valor ético 
de la fidelidad amorosa 
y del respeto a la dignidad de la mujer, 
su incordio y su afán de protagonismo 
en nada beneficia a nadie, 
sus valores son tan pobres 
que no busca en la vida más 
que su propio provecho y su propio honor, 
su alma debe ser tan fría 
que la piedad no la habita 
ni el verdadero pundonor, 
ha pensado que este hombre humilde 
que escribe estos versos emocionados 
está muy preocupado por fingir lo que no es 
para alcanzar rápida e inmerecida fama, 
como ha intentado él con su acción 
pero yo no estoy hoy solo 
por no tener habilidad para atraer público 
sino porque solo estoy buscando 
la verdad, el bien y la libertad, 
no quiero hacerme rico ni triunfar 
sino solo salvar este mundo 
de la idiotez y la ruina. 

Una pulgada fuera del amor. 226



Tuve que decirle a una mujer 
que había sido amiga mía 
que no me volviera a hablar en su vida 
porque descubrí que su pecho guardaba 
con rencor e insidia lo poco 
que creía saber de mí, 
comprendí que aquella persona 
jamás me apreciaría de verdad 
porque su entendimiento me censuraba 
una vez más y con intención de humillar 
por algo que forma parte 
de todo ser humano, 
mis errores, mi debilidad, 
mis accidentes, mi falibilidad 
y además no lo hacía por otra cosa 
que para rescatar su falso orgullo de patriota 
al que yo ni siquiera quise ofender 
y tan solo rocé 
con la levedad de un pétalo de afecto, 
no había en sus palabras ninguna tolerancia 
por lo más esencial 
de lo que de mí le había mostrado 
a lo largo del tiempo, 
abriéndole mi corazón, 
hablando y conviviendo, 
le había dado el alma, me había desnudado 
y ella lo aprovechó todo 
para hacerme un patético agravio que vengara 
su sórdida vanidad patriótica, 
supe que amaba más 
al último habitante de su país que a mí 
pero lo peor era 
que había fingido su afecto y había robado 
mi tiempo y mis sentimientos 
por una altanera piedad, 
creyó por estupidez que yo aceptaría 
su compasión y su limosna de amistad 
sin exigirle respeto ni admiración por lo que soy, 
su padre fue hombre de dinero 
y ella se siente obligada 
a la caridad más humillante 
porque carga con el estigma de quien cree 
que la dignidad es solo 
para unos pocos 
que han de dar valor al resto 
con su miserable aquiescencia, 
el mío, en cambio, fue agricultor 
y a mí nunca se me dio 
nada que yo no ganara, 
mi dignidad es de hierro 
porque es la que tienen los hombres 
que son leales a sí mismos, 
a la verdad de su corazón, 
ella no comprenderá jamás 
ninguno de mis poemas 
porque no los escribo para que me admiren 
sino para ser yo mismo, 
hay gente que me abandona 
quizá decepcionada porque dije una palabra 
o escribí un verso 
o hice algo que no le pareció bello 
o inteligente o bondadoso, 
dejaron de ser amigos míos 
porque no creyeron en mi bondad, 
decepcionaron mi corazón 
y me dejaron tristeza, 
quizá los echo de menos 
pero jamás dejaría para que volvieran 
de ser lo que soy 
porque es lo que mi instinto me pide 
y lo que fundamenta mi felicidad. 

Número y corazón. 42



Dos décimas a Emma Watson 

La inocencia se miró 
en un clarísimo espejo 
con labrados del cortejo 
de rosas que precedió 
a algún sol que amaneció 
y su imagen congelada, 
de tan pura, inmaculada 
y cándida, cobró vida 
y es ahora conocida 
como actriz muy celebrada. 

Emma Watson tiene aspecto 
de niña y de primavera, 
de brisa tibia y ligera, 
todo en su rostro es correcto, 
en él no asoma lo abyecto, 
es jardín de la razón 
de exquisita condición, 
todo es belleza en su cara, 
no hay un ser que no la amara 
y valiera su opinión. 

Una pulgada fuera del amor. 225



Se toma cariño
hasta a la foto de un feo
y cuánta gente se ha alejado de mí
sin que yo lo quisiera
dejándome mutilado
un átomo del corazón,
quisiera yo
que todo el mundo me amara
y no siento placer
ofendiendo a nadie
y aún así he merecido
de muchos la hiel,
algunos, porque se toparon
con la indignación de mi orgullo
pero la mayoría se han ido
sin decirme por qué,
en su pecho no tenían
ni la sombra de un afecto
como el que a mí me inspiraron,
debían querer de mí
algo más que mis sentimientos. 

La libertad del corazón. 198



Mi corazón es caverna 
demasiado larga 
donde casi no entra 
la luz de los otros, 
la soledad en mi vida 
nunca me ha dejado del todo, 
fui solitario en mi infancia 
y todavía he de serlo 
porque me duele incordiar, 
el fin de semana ha llegado 
pero yo no saldré, 
permaneceré encerrado 
como en otro planeta, 
pensaré en tu dulzura, 
que me da todo su refugio, 
te sentiré a mi lado 
aunque estés cruelmente lejos, 
mientras coma o escriba 
o me entregue a una tarea, 
les faltará a mis sentidos 
la ternura de tu rostro, 
la inocencia de tus brazos, 
tu voz delicada, 
tus piernas de bailarina, 
si en el seno de un minuto, 
cabe la eternidad, 
millones de años van pasando 
sin que quiera amanecer. 

Una pulgada fuera del amor. 224



Las malas personas no tienen la razón
pero sí son muchas,
yo he conocido unas cuantas,
algunas son psicólogos o psiquiatras
que trataron mi enfermedad,
profesores, escritores, poetas,
protectores de la cultura, agricultores, camioneros,
amas de casa, niños, directores de colegio,
algunas fueron amigos
y llenaron de dudas mi orgullo,
otras son familiares,
que chupan de mí como sanguijuelas,
otras marcaron mi infancia
e hirieron hondamente mi inocencia,
algunas son solo un poco malvadas
pero otras ocultan por prudencia
todo el hielo que cabe en su pecho,
son sus errores
lo que trae sufrimiento a la humanidad,
a veces trabajan para el bien
pero como son malvadas, no arreglan nada
e incluso aumentan el dolor,
se las llama fascistas en algunos casos
pero también han hecho revoluciones
y la mayoría son gente
corriente y sencilla de la calle,
son seres cuyos padres
les enseñaron a amar el mal,
a fuerza de repetirles que su bondad
era estúpida y poco práctica,
les quitaron el instinto
y perdieron sus emociones,
las amputaron de sus almas
como amputan los hebreos
el pellejo de los penes,
qué pocas buenas personas
hay en Israel,
se les ha enseñado a ser malas
por el bien de intereses tontos,
allí solo son buenos los locos,
que no sirven para nada
y en su arquita de madera,
han salvado el corazón. 

viernes, 27 de noviembre de 2015

La libertad del corazón. 197


La súbita irrupción en mis sentidos
de la visión de tu desnudez,
obsequio de tu complicidad y tu confianza,
me deslumbra el aliento
como epifanía de una deidad,
conmovido todo mi interior,
me postro humilde de rodillas y abrazo tu regazo
apretando mi mejilla contra tu tierna hierba
con un afán de hundir
la miel de mi afecto en tu dulzura,
irreprimibles e impulsivos besos
van dejando mis labios en tan blando lecho,
tenebroso como el cielo en la noche y amable
como un jazmín de flores blancas
y cada vez que dejo
que mi boca descanse de su imperiosa ofrenda,
lo vuelvo a aplastar con mi sien
estremecido de fervor. 

Una pulgada fuera del amor. 223



Cuánta compasión
me inspiro a mí mismo,
qué hombre más tierno, más feíto,
más maltratado por el mundo me parezco,
qué lástima me doy, qué afán tengo
de persuadir a los otros de mi inocencia,
de lo injusto de mi crucifixión,
de la maldad de esa multitud que aclama
con cinismo a Barrabás en lugar de a mí
y qué pocos me vienen a consolar
porque la telenovela
ya les roba demasiado tiempo
y yo sé que no debo
suplicar indulgencia,
que nadie es mi dueño, que soy responsable
de todos mis actos,
sé que mis penas son fútiles
como el roce de un pétalo
pero cuánto necesito caer
bajo el peso de mi cruz
para que las almas generosas
me la quiten de los lomos. 

Una pulgada fuera del amor. 222



Estoy convencido de que cuando muera,
todas aquellas personas
que me dejaban solo en casa los sábados,
acudirán al velatorio
y asegurarán con rostro consternado
que sienten honda pena por lo que me ha ocurrido
y todos los envidiosos que impidieron
que alcanzara celebridad por mi obra
reivindicarán mi nombre y lo ensalzarán
como producto magistral de un gran artista
merecedor de un tratamiento especial,
estoy seguro de que ninguno de los que me conocieron
negará entonces
que me tuviera gran afecto y admiración
o que fue gran amigo mío
y estuvo cerca de mí
aunque sea uno de esos a los que no les importa
perderme el respeto,
mostrar su desagradecimiento,
abandonarme, escarnecerme, atacarme, utilizarme,
estoy seguro de que para aliviar sus remordimientos
y ganar brillo a los ojos de los demás,
serán incapaces de callar que me conocieron
habiéndome maldecido tanto en vida,
habrá muchos israelíes,
si todavía sigue en pie ese país del Diablo,
que quieran hacer dinero con mis libros
porque pese a lo que ellos quisieran,
se venderán más que las rosquillas
y a ellos solo el dinero les importa,
el rey de España entregará a mi viuda
en solemne ceremonia
el premio Príncipe de Asturias a título póstumo
porque en los corrillos del poder se reconocerá
que negarse a rehabilitar mi nombre
los desprestigiaría gravemente ante los españoles,
todo será gloria para mi recuerdo
después de mi muerte
cuando las mariposas de mi aliento
se hayan disuelto todas en el aire
y mi cuerpo se hiele, dé pasto a inmundas bocas
y se convierta en ceniza y hueso,
insignificantes para cualquier corazón,
habré muerto dudando
de que lo que hacía valiera la pena,
envuelto en la soledad y quizá
sufriendo privaciones, que creeré muy justas
porque las cosas que digo
 temo que no sirvan para nada
y quien no es útil pudiendo serlo
no merece gran ayuda. 

La libertad del corazón. 196



Apenas sé qué forma tienen 
los sentimientos que inspiro a los otros, 
algunas veces, el interés, la piedad o la hipocresía 
esconden la verdad de los corazones 
y otras, callan las bocas y las almas muestran 
un hermetismo sin límite, 
me cuesta creer que sea de verdad estimado 
después de una vida rodeado 
de gente exigente hasta lo extremo 
que me despreciaba con la naturalidad 
con que se aprende un nombre, 
tuve muchos años un amigo 
que parecía quererme 
pero no dejaba de atormentarme con su sarcasmo, 
su escarnio llegaba a hacerme sentir 
el hombre más tonto de la Tierra, 
recuerdo 
que cuando él estaba leyendo el Ulises, 
mostrando su entusiasmo inmaduro por la obra 
me aseguró con jactancia que yo 
no podría ser jamás un genio de la literatura 
porque no tendría valor para negarme 
a besar el crucifijo ofrecido por mi madre 
en su supuesto lecho de muerte, 
solía buscar su compañía 
porque le tenía por gracioso 
y parecía divertido estar a su lado 
pero con cuánto sufrimiento pagué 
la parca diversión que llegué a recibir 
de su mezquino pecho, 
pasé demasiados años solo 
trabajando en el tedioso oficio de la huerta, 
con el cerebro castigado 
por el tabaco y los medicamentos, 
llegó un momento incluso en que sentí 
que se me estaba olvidando el lenguaje 
pero ya no tenía amigo alguno 
y ni siquiera a mis padres revelaba 
lo que encerraba mi pensamiento, 
en aquellos años, no podía 
persuadirme de que fuera 
valioso para nadie, 
en mi infancia merecí incluso 
infinitas humillaciones aun siendo yo mismo 
quien con más escepticismo me veía, 
no fui admirado nunca 
ni por mi hermana ni por mis amistades, 
todo lo que conseguí de ellos 
fue un disimulado o abierto desdén, 
llegó a tal punto mi frustración 
que un violento odio me poseía a veces 
en lo más crítico de mi enfermedad 
y en alguna ocasión, mientras conducía, 
perdida la noción moral, 
fantaseé incluso con la destrucción 
en un paroxismo de velocidad y rencor, 
seguro que ahora hay 
mucha gente que sí cree en mí 
y que no considera posible 
dudar de que merezca su respeto 
y gran parte de su afecto 
pero yo aún me siento 
un poco solo, sospechando vacío 
tras la pacífica apariencia 
porque en el alma humana, he visto 
demasiado frío, 
demasiada indiferencia y odio, 
de tu amor he dudado 
más allá de toda lógica 
durante mucho tiempo 
pero ya no me es posible, 
ya no es preciso dudar, 
tu alma me necesita 
y me la das entera. 

Número y corazón. 41



Sueños imposibles en quintilla 

Que la Watson me leyera 
en Facebook todos los días, 
que fuera todo alegrías 
el sábado y no, llantera 
y me quisieran mis tías. 

Que los perales echaran 
patas de jamón serrano 
para indultar al marrano, 
y los imperios quedaran 
vueltos un chiquito grano. 

Que mi madre se buscara 
ayudante agricultor 
que no fuera un escritor 
y no ver nunca la cara 
al hipócrita o traidor. 

Que quisieran estampitas 
los ricos y no billetes, 
que dejaran los zoquetes 
el poder y aceitunitas 
fueran los números sietes. 

Que al terrorista islamista 
su pene se le anudara, 
se le volviera muy cara 
la vida al capitalista 
y todo el mundo se amara. 

La libertad del corazón. 195


Hay hombres muy crueles, a los que place 
delimitar el corazón,
dicen algunos que no quiere nada
más allá de la satisfacción sexual
y otros que no es más
que una secreción de neurotransmisores, tan banal
como los orines de una vaca,
dicen también que su afán es el poder,
la jactancia, la violencia, el frío
y que quienes no lo desean no tienen
verdadera dignidad de hombres,
dicen que todo en él es cultura
y que hasta el amor es un invento,
la tristeza, la ternura, la soledad, los sueños,
todo sería casual y falso
como una novela,
que tienen que enseñar a un niño
a que no sea un ser inmundo
con una moral creada
a lápiz y papel,
que la belleza, la verdad, el bien,
la generosidad, la fraternidad son solo
estrategias para alimentar el cuerpo,
patéticas mentiras que fingen
que existen los sentimientos,
esos hombres están ciegos,
sin llama en sus entrañas,
en sus almas estrechas, jamás cabrá
un sol amaneciendo
y extendiendo por la inmensidad
su luz redentora,
jamás sabrán de la felicidad
de reconocer en una sencilla mano
los rasgos del infinito,
es difícil que ellos entiendan
las palabras que te dedico,
tan esenciales para aquellos espíritus
que no padecen mutilación. 

jueves, 26 de noviembre de 2015

Una pulgada fuera del amor. 221



Qué fútiles son 
las razones más ineludibles, 
qué inútil es el ser humano, 
qué banal, el placer, 
qué absurdo, el amor, 
hay quien pega a una mujer 
para imponerle sus motivos 
con el rigor del acero 
pero es estúpido porque la verdadera vida 
carece de lógica. 

Una pulgada fuera del amor. 220


Sáhara es 
trazos de luz en la noche, 
afán de aire, miel eterna, 
tenue llama, reflejo que vive, 
claridad que deslumbra y sana, 
viento de figuras, azar que piensa, 
no puede extinguirse, es más fuerte 
que la enferma violencia. 

Una pulgada fuera del amor. 219



No escribo por encargo 
ni como trabajo, 
cuantos poemas salen de mi mano 
los quiere mi corazón, 
no hablo contra Israel 
con un interés político que alimenten 
sueños de poder o influencia, 
lo hago desde mi sencillez 
de hijo de agricultores, 
sometido durante años al sufrimiento 
de una castrante sociedad y sin embargo 
libre porque nunca me venció 
el ansia de vanagloria 
ni el afán de hurto, 
en mis versos contra el holocausto palestino, 
habla lo insobornable de mi orgullo, 
habla el rigor de mi conciencia que busca 
la plenitud en la inocencia, 
habla mi pundonor de ser humano que se subleva 
contra las almas deformes que se arrogan 
la dignidad como un privilegio, 
habla cada minuto que durante décadas 
pasé pegado a la azada 
sin deseo alguno de beber mi sudor 
pero soportándolo porque era mi deber 
y mi viva conciencia me obligaba 
y porque no era la molicie mi prioridad 
sino la luz de la honestidad, que no penetra 
las almas en tinieblas de todos esos israelíes 
que roban vida y felicidad 
y de la multitud infame y sucia que les apoya, 
tan indignamente insignificante 
que merecería los golpes 
de mi sombrero de paja. 

La libertad del corazón. 194



Estoy triste y desanimado,
hoy he tenido que caminar
por las calles de Orihuela,
por un día, estaba viéndome rodeado
de presencias humanas
pero no podía
disfrutar de su calor,
sostener sus miradas,
estudiar sus rostros
pues solo esperaba de ellas
una invariable condena,
una muestra de desprecio,
ese cruel rigor que atribuyo
a los seres satisfechos
que forman las multitudes
cuando atisban a alguien distinto,
casi podía notar
la simpatía de sus almas en sus semblantes
pero al instante apartaba
con pudor y miedo mis ojos
porque me enseñaron a creer debilidad
la confianza y el afecto,
mis educadores me inculcaron
la idea de que quien cometía errores
era estúpido e indigno,
cuando camino por las calles,
no me permito la paz
porque me educaron para ver en ella
una puerta abierta para el desastre,
la mala opinión es uno
de los mayores de que me hablaron,
mientras caminaba y huía
del contacto con los demás,
mi corazón estaba abatido
porque me daba cuenta de que estando tan cerca
de mis semejantes,
el muro del recelo me alejaba de ellos,
sólido e indestructible,
ineludible y definitivo,
mutilador de mi esperanza,
tú eres el refugio
de mi humanidad perseguida,
aceptas mis fallos
sin castigar mi conciencia,
puedo creer
sin restricciones en tu amor
porque no preguntas nada, solo quieres
estar a mi lado. 

Una pulgada fuera del amor. 218


Quisiera un mundo 
que no tasara los sentimientos y las emociones, 
no para mí, que ya he sido herido 
por las espadas del desprecio 
y tendré para siempre en el corazón 
una amarga añoranza de la inocencia 
sino para los niños, 
que si no encuentran respeto 
para cuanto sienten dentro de sí, 
tomarán nuestro relevo 
en la sombría fábrica del mal, 
quisiera que un hombre pudiera 
caminar por la calle y contemplar los rostros 
sin que las miradas respondieran 
con el rigor de un juicio, 
que se escuchara a los seres humanos 
como si hablara una esfinge 
proponiéndonos un insólito enigma 
brotado de un semblante por primera vez, 
se castiga la vacilación y la búsqueda, 
como si no pudiéramos ser frágiles, 
como si un rostro que delata su frío 
no mereciera piedad 
o como si la sombra de un deseo 
fuera en sí misma un delito, 
quisiera que todos pudiéramos ser únicos, 
que nadie nos agraviara 
llamándonos con el humillante nombre 
de la oscura multitud, 
quisiera que en mi infancia, 
no me hubieran creído ser humano 
sino pájaro, camino, luz, 
azar o descubrimiento. 

La libertad del corazón. 193


Hay a veces una montaña de desprecio
tras nuestra máscara de respeto,
cuánto detestaba a mi padre
por sus manías extrañas
pero con qué delicadeza me dirigía a él
y qué escrupulosamente evité siempre
tutearlo al emplear los verbos
y qué horror sentía hace años
a que la esposa de cierto amigo
se apercibiera de mi rencor,
su malicia arrogante no me agradaba
y menos cuando pretendía disimularla
con la humildad del hipócrita
pero ni ella ni mi amigo habrían consentido jamás
ni una sola protesta mía
sin tenerme por un malvado
indigno de su piedad
o un envidioso deslumbrado
por las virtudes de que solían jactarse
y qué calor de familiaridad
tiene el tono de mi voz
cuando saludo a mi hermana
pese a que en el fondo pienso
que es una persona soberbia,
egoísta y desagradecida
y ningún amor puede inspirarme
y cuánto oculto a mi madre
lo poco que me gusta su forma de ser,
el escaso valor que atribuyo a su espíritu,
tan inclinado a la obviedad,
al autoritarismo y la desmesura,
lo tibio que es ya mi afecto por ella,
lo mal hijo que me hace ya
mi escondido corazón
y ese amigo de Facebook
del que acaso me recelo
que el amor que asegura tenerme es mero teatro
o el que cediendo mi fantasía a la vanagloria
sospecho que me envidia
ninguna noción tiene de ello
y en todo momento, mantengo en su presencia
las formas que exige de mí
y qué refugio de mi ternura eres, en cambio, tú,
de quien no tengo que ocultar
ni el más leve reproche o menosprecio,
te reverencio por dentro
tanto como por fuera,
la complacencia que te muestro
no necesita fingirse,
no es por compromiso
que continúe a tu lado,
en ningún momento defiende
tu orgullo el sello de mis labios,
qué gris hace la vida
la convivencia con esas personas
que no llenan nuestro sentimiento,
qué paciente resignación es precisa
cuando el mundo no nos está dando
lo que necesita nuestro instinto,
cuánto tiempo de existencia perdemos
con seres que no nos quieren
privados del placer de sentir al lado
a quien sí podemos amar. 

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Una pulgada fuera del amor. 217



El nacionalsocialismo 
tiene muchas ventajas 
para los burros mostrencos 
y casi ya no hay país 
que no se invente un pasado glorioso 
y un enemigo a abatir, 
qué malvado es el saharaui 
en la conciencia del marroquí de la calle, 
es un adversario de la patria 
que en la Edad Media les robó el Sáhara 
y ha llegado la hora de restablecer 
el glorioso imperio de Marruecos 
y las costumbres rancias 
y el maltrato a las mujeres 
y la esclavitud 
y el código de Hammurabi 
y el pulido de hachas bifaciales, 
piensa mientras se mata a trabajar 
desprovisto de derechos 
para que el capital triunfe 
y el beneficioso dinero cubra la Tierra 
sustituyendo a las plantas 
porque los pollinos zafios 
que nos gobiernan 
no aprendieron nada en el colegio 
y son tan prepotentes y petulantes 
que imaginan poder vivir 
hasta sin oxígeno. 

Una pulgada fuera del amor. 216



La tierra de leche y miel 
de las nostalgias trasnochadas de Israel 
se ha vuelto de amargura y sangre 
para los sencillos palestinos, 
las armas disparan fajos de billetes 
porque el capital necesita 
la sangre de los débiles. 

La libertad del corazón. 192



El amor no es
un deber cuya ausencia justifica
la condena y el desprecio,
el amor no es una buena acción
aunque lo codicie el alma,
los hombres solo nos debemos respeto,
solo eso se nos ha de exigir,
no todo el mundo tiene
abierto a todos su corazón,
yo mismo soy helado
incluso para mi adusta familia,
no somos dueños de nuestros sentimientos, son ellos
los que nos gobiernan sabiamente
para darnos la felicidad
y dársela a nuestros semejantes,
no todos somos el mismo hombre,
ni la misma mujer
pero sí todos podemos
dejar que los otros sean libres
porque ningún mal se nos deriva de ello
y ningún bien conseguimos
si lo dejamos de hacer,
en Arabia Saudí,
van a ejecutar a un hombre
por no creer en Dios,
en su corazón no cabía
una emoción para Él,
dirán que lo hacen por amor a Alá
pero no es sino por falta de respeto
a los seres humanos,
hoy es el día internacional
de la eliminación de la violencia contra la mujer
porque el mundo está lleno de hombres
que piensan con hipocresía suma
que el amor se ha de exigir
sin que ellos tengan en su propio pecho el suficiente
para evitar sufrimiento
a la mujer que codician,
Jesucristo puso a los cristianos
el mandamiento del amor
e inauguró una religión
violenta y cruel
con una tortura horrenda
como su máxima efigie,
que no se obligue más a un ser humano
a que sienta lo que no quiere
porque la paz solo la trae la libertad,
tú apareciste un día
desde una tierra remota porque escuchaste
mi angustiada y patética reclamación pública
de una persona que quisiera hablar conmigo,
me ofreciste tu afecto
en el mismo instante de hacerte notar,
no te obligaba tu conciencia
sino tu tierno y sencillo corazón,
no viniste a cumplir un mandamiento
sino a disfrutar conmigo,
a ser feliz, a reír, a sentirnos hermanos
y a veces, hasta a reñirnos
pero siempre respetándonos
y respetando nuestros corazones,
jamás te pondría
una mano encima,
no podría vivir en paz
robando la libertad de otro ser humano
y menos la tuya
porque eres un ángel
y los ángeles merecen
un respeto mayor. 

La libertad del corazón. 191



Conozco a gente que me desprecia,
lo disimula con negligencia
porque me atribuye muy poca perspicacia,
su empeño es sacarme
todo el provecho que pueda
sin que ella me dé nada, tan solo
apelando a un sentimiento de afecto
que ni siquiera es real
y sin que en su alma exista siquiera
preocupación por mi supervivencia,
lo más parecido al cariño
que merezco de ella
es un hola cuando un urgente interés
la trae hasta mí,
se supone que yo debo
un tributo de lealtad a esas personas
porque me unen a ellas unos lazos
que dignifica el consenso social
pero lo esperarán en vano,
el beneficio que les daré será
tan escuálido como el que recibo de ellas
aunque enriqueceré sus almas
con una lección de vida
y sin embargo, tú, que me entregas
entero tu corazón,
lo único que de mí codicias
es la caricia de mi aliento
y jamás te negaré
una pizca de eso que quieres,
no para pagarte
sino porque muero por dártelo. 

Número y corazón. 40



El papel que me asigna el capitalismo en quintillas 

Cuerpo para trabajar 
de muy escaso valor 
que no tiene ni el honor 
de que le puedan guardar 
lealtad en el amor. 

Ni en la cumbre ni en el lodo, 
siempre un maldito seré, 
todo el que mi rostro ve 
me condena por el todo 
que complacerlo no sé. 

Carne que arde en el Infierno 
si reclama su derecho 
o que por sendero estrecho, 
gana el Paraíso eterno 
si a los ricos da provecho. 

He de dudar sin descanso 
de que cumpla mi deber, 
nadie me puede querer 
porque no soy más que un ganso, 
solo es decente el poder. 

Soy humilde si trabajo 
en silencio y sometido 
pero al rico le ha valido 
en su humildad un atajo 
y aún matar le es permitido. 

Nada valgo, nada soy, 
he nacido para nada, 
mi alma tengo condenada, 
para el desperdicio voy, 
solo la élite es honrada. 

La libertad del corazón. 190



Qué alegría llevo en el corazón 
porque mi casa ya tiene huésped, 
una voz de miel rompe el silencio, 
te has hecho honor de mi morada, 
compañía de mi hábito, 
presencia ubicua que alumbra, 
esencia afín vertida a la mía, 
te noto a mi lado, 
encerrándome en tu mirada, 
armada contra mis torpezas, 
tierna enemiga, 
eco en el alma, 
remedio del vacío. 

martes, 24 de noviembre de 2015

Una pulgada fuera del amor. 215



Alentó tu afecto 
pero solo por egoísmo, 
solo le importa su orgullo 
de macho dominante, 
halagó tu belleza 
para comprar tu voluntad 
pero quiere mayor honor 
del que te concede a ti, 
que lo quieras es un trofeo 
que alivia su insignificancia, 
te pega porque se cree más hombre 
cuando te asusta y te atormenta, 
la fuerza con que te somete 
es su corrompida dignidad, 
te hizo que lo amaras 
pero no tiene emociones, 
solo quiere gloria para él 
y no le importa cuánto sufras, 
el amor no es sufrimiento, 
no es verdad que te quiera, 
te lo asegura algunas veces 
porque ni siquiera es capaz 
de saber qué tiene por dentro, 
aléjate de su lado, 
es un alma mutilada, 
el mayor bien que le puedes hacer 
es abandonarlo 
para que descubra por sí mismo 
lo solo que ha estado siempre. 

Número y corazón. 39



Mis saharauis queridos,
tengo vuestra solución:
el senado tontorrón
de los Estados Unidos
quiere que estéis oprimidos
porque no hay más que borricos
no más que en dinero ricos
ocupando sus asientos,
que trabajen de jumentos
para que monten los chicos. 

Número y corazón. 38


Pregunta 

¿A qué deber han faltado 
los hombres de Palestina 
que han merecido la inquina, 
aun con el hogar robado, 
de quienes se lo han quitado 
y aunque sufren su violencia, 
se duda de su inocencia 
y en el mundo, aún los ven 
como enemigos del bien 
sublimando la insolencia? 

La libertad del corazón. 189


Amar es imprescindible 
pero casi imposible, 
es fácil convencer a un ser humano 
de que no le hace falta, 
yo viví media vida en un invierno, 
mi corazón es duro y exigente, 
escéptico y frío, 
nadie piensa en el amor 
cuando quiere llenar sus manos, 
se calma una conciencia 
con rituales de sumisión 
dejando el pecho frío 
y con la esperanza mutilada 
pero libre para siempre de afán, 
apenas nos gustamos 
unos a otros 
cuando nos vemos los rostros 
caminando por una calle, 
no es normal 
que soñemos con otro ser 
cuando estamos distraídos con el mundo, 
el camino ensucia y hiela las almas 
que se alejan del afecto 
y las hace odiosas 
para quien sí lo busca, 
apenas merecía amor de nadie 
cuando me conociste, 
cuantas cosas hacía justificaban 
que te marcharas y me olvidaras, 
amar es casi imposible 
y sin embargo, ocurre 
sin que sepamos por qué, 
todos los días, minuto a minuto, 
sin que nos demos cuenta. 

La libertad del corazón. 188



Una gota de verdadero amor, 
desnudo de falsa piedad, libre, 
imprescindible, sencillo, profundo, 
cambia la vida y cambia el mundo, 
ojalá conocieran una fracción 
de lo que tú y yo sentimos 
los dueños y protagonistas de la Tierra 
y salvaran nuestras vidas 
y sus pálidas almas. 

Una pulgada fuera del amor. 214



De pronto, una mañana 
aparecen abiertas las flores del camino 
y un invierno eterno, 
terrible y triste, 
desaparece para siempre, 
así ha de atravesarse 
el umbral de la prisión que se abre, 
sin vacilación, sin dolor, sin nostalgia, 
de golpe, arrancando del alma 
de cuajo y con valor 
ese trozo maldito de la vida. 

La libertad del corazón. 187



Mi madre exprime el mundo 
pero se queda con la corteza 
porque su zumo mancha 
y a ella le obsesiona la limpieza, 
protege mis ahorros 
y alimenta mi cuerpo 
pero mi angustia nunca encontró 
una esperanza en su pecho, 
el remedio que me daba 
era una infusión de tila 
creyendo que los hombres somos 
un estómago abierto, 
quisiera hacer de mí 
una planta en su maceta, 
que no perturbara jamás 
su apreciada rutina, 
su aliento es de hierro 
y quiere sujetarme el alma como cadena 
que asegura una propiedad, 
su autoridad hiere sin parar mi conciencia 
para que olvide la vida 
y atienda a su propio interés, 
que es el único en el que cree 
porque su espíritu no sabe 
moverse un pasito, 
mi existencia ha sido 
una agonía en la culpa 
porque no encontraba a nadie 
que me viera con el corazón, 
todos me juzgaban 
con crueles ojos de espectador, 
aún ahora me perturban 
los remordimientos de una moral 
hecha para tener 
y no para la felicidad, 
que introdujo en mi espíritu 
el dolor y la enfermedad, 
aún me parece deber mío 
arrancar provecho a los otros 
en lugar de seguir el destino 
inmaterial de mi identidad 
pero ya voy viendo el horizonte 
de la inocencia y la libertad, 
tú tocas mis entrañas 
con la sutileza de los ángeles, 
haces amanecer la esperanza 
con leves pasos de bailarina, 
me salvas de la muerte 
con brisas con perfume a rosas 
pero la humanidad aún se afana 
por su puñado de lodo 
ignorando que no es la mano 
la que atrapa la ventura.