sábado, 30 de abril de 2016

La ciencia del bueno. 2



Haiku de una patética realidad 

Solo golpea 
quien no se siente digno 
de ser amado. 

Luz universal. 7



Qué gusto siente el conservador
con la novedad que traen a su vida
los conflictos bélicos y los cataclismos,
qué secreto placer le producen
el aumento de poder de su país,
las ejecuciones o torturas a asesinos,
la humillación de un desconocido,
las escenas de carnicerías humanas en el cine
o las novelas históricas
narrando las glorias de un emperador
con la madurez de un niño de tres años,
el encumbramiento de un tirano sanguinario
que solo busca afectar grandeza
pero yo tengo libre el corazón,
no gozo con el sufrimiento ajeno,
poca falta me hace que España
arrase en los Juegos Olímpicos
y gane tantas medallas que me permitan sacar
con orgullo mi pecho incluso ante un alemán,
la dignidad y el gozo hurtados a un semejante
no son bienes genuinos para mí,
la felicidad más alta que conozco
es mi lealtad a tu persona,
mi amor no hiere, ni aparenta, ni somete, ni humilla,
no busco tu daño ni mi vanagloria,
el deleite y el orgullo que encierra mi vida
es que te soy tan leve
que no necesitas marcharte. 

La ciencia del bueno. 1



Sosiegue su espíritu el inquisidor, 
abandone su eterna vigilia 
y su gesto desabrido 
porque la auténtica batalla del Bien 
no es contra el Mal 
sino contra la infelicidad. 

Número y corazón. 194



Romance de un poeta bonachón 

Para algunos, solo soy,
si pusieran un ejemplo,
La casa de la pradera 
pues soy demasiado bueno,
no propago la mentira,
la nariz muy corta tengo,
de la gracia de Pinocho,
por completo yo carezco,
huyen de mí los cobardes
que apariencias no protejo,
todo lo digo sencillo,
tan claro como un espejo,
dicen algunos que no es
propio de poetas eso,
quieren que esconda la vida
el que compone los versos,
quieren para el corazón
servidumbre y sufrimiento
y cuando a mí se dirigen,
herir es todo su intento,
de maldad hacen poemas
los poetas del Infierno
pero también hay poetas
que trabajan porque el Cielo
de sus sublimes alturas
baje un día a nuestro suelo,
el placer es el placer
y el sexo asimismo, el sexo,
no le hace falta dolor
al que un gozo está viviendo,
los hipócritas cobardes
que gozan escarneciendo
no conciben un deleite
que no se obtenga mintiendo,
¿hay más verdad que la que hay
en los abismos de adentro,
he de ocultar con pudor
todo lo que pienso y siento,
es poema el eufemismo,
es vergüenza ser honesto,
solo seré yo poeta
si al prepotente obedezco?
Tengo miles de poemas
y un montón grande de cuentos,
todo lo que escribo fluye
libre y claro como el viento,
trabajo por la verdad
solo al bien estoy sirviendo,
la libertad y la vida,
a la belleza, prefiero,
el placer y la bondad,
al honor del embustero,
déjenme en paz con mis letras
las almas de fariseo,
lo que a mí me da la gana,
eso es lo que hace mi cuerpo. 

Luz universal. 6



Todo el infinito sufrimiento 
que mi espíritu ha arrostrado en el camino de la vida 
me lo habría ahorrado 
si no existieran los cobardes, 
yo no quiero un solo honor 
que debilite mi voz 
y se pague renunciando a la verdad, 
quiero que ames a un hombre 
y no, a una ruina. 

En la órbita de la esperanza. 300



Palabras a la rubia tonta de la que hablan los machistas 

La perspicacia no es para los asnos, 
un hombre inteligente deduce 
sus conocimientos de sus observaciones 
pero la inteligencia arruinada 
se guía por el prejuicio, 
para el hombre prepotente, tú eres 
una exquisitez de la que servirse, 
si te das gratis, te tiene por tonta 
porque gustándole tanto a él, 
no sabes sacarle todo el beneficio material 
pero si te das a cambio de un interés, 
eres una cualquiera 
y no tienes valor ni como ser humano 
y si no te quieres dar, vuelves a ser una tonta 
porque el recato sexual ya no es 
batalla de nuestro tiempo y solo las monjas 
se niegan a dar su cuerpo a cualquiera, 
eres tonta a su juicio 
hagas lo que hagas 
y él está en su derecho 
de explotarte y usarte 
y después, dejarte porque como eres tonta, 
no eres digna de que te respete porque el prepotente 
no respeta a todo el mundo como el hombre de bien 
sino solo al que su cobardía teme, 
eres tonta para esos jumentos sin orgullo 
sedientos de vanagloria que harían 
cualquier cosa por una limosna de dignidad, 
la tuya te la roban 
por toda la que a ellos les falta 
pero lo cierto es que solo aumentan 
el nivel de su propio desdoro hundidos 
en su cenagal de traiciones. 

Luz universal. 5



Hubo un tiempo en que en mi vida,
mi único problema pensaba que eran los nervios,
mi trabajo me angustiaba
pero lo achacaba a los nervios,
recelaba de la bondad de mis semejantes
pero creía que lo hacía por mis nervios,
sentía una agobiante insatisfacción
y un tedio del que no podía liberarme
pero a mi entender, lo debía a los nervios,
me parecía que los otros tenían
el más humillante e indigno concepto de mí
pero estaba seguro de que era por los nervios,
imaginaba que mi cabeza veía
una realidad que no existía,
incluso estaba enfermo
casi solamente porque yo lo quería ver así,
mis psicólogos y psiquiatras
se tenían por lumbreras del saber
y me habían convencido
de que todo estaba bien en el mundo
excepto mi propio juicio
y sin embargo, ahora, contigo,
nunca tengo que recurrir a esas explicaciones,
eres justo lo que necesito,
lo mismo cuando soy una balsa de aceite
que cuando no me aguanta nadie. 

Número y corazón. 193



Ovillejo de la falsa inocencia

El hipócrita es muy puro,
lo juro,

es muy modesto el violento,
no miento,

y el que nos roba, cortés,
así es,

lo que con tus ojos ves
ellos lo desmienten recio
pues se tienen mucho aprecio,
lo juro, no miento, así es. 

En la órbita de la esperanza. 299



Que te resbalen por las espinillas, mujer,
las estrategias de imagen, que sean otros
los esclavos hipócritas,
que trabajen otros
para rebaños sin conciencia,
busca solo el afecto
de corazones de verdad, no vendas tu libertad
al dispensador de trofeos. 

Luz universal. 4



Mi sitio siempre ha estado 
en la sala de los trastos 
y las cosas que se amontonan, 
sobre su suelo de yeso, en completa soledad, acabó siempre 
el camino de mis afanes, 
ahora no estoy allí 
pero mi corazón aún siente a veces 
que pertenece a ese lugar, 
solo tu resplandor pleno de realidad 
abre grietas en sus paredes con sus haces, 
espadas de justicia que combaten contundentes 
la solidez de mi amargura. 

viernes, 29 de abril de 2016

Número y corazón. 192



Décima de eneasílabos por la libertad del Sáhara 

¿Quiénes son esos tan ufanos
que presumen del sufrimiento
que provoca su odio sangriento
y el hurto de sus crudas manos?
Traidores de orgullos insanos,
hombres idiotas e infantiles
que anhelan parecer viriles
encumbrados por la mentira
con las entrañas llenas de ira,
para el poderoso, serviles. 

Luz universal. 3



Eres bondadosa de corazón 
y no, porque te obliguen leyes 
que hayas aprendido en libros 
donde se condena a la humanidad. 

Luz universal. 2



Eres tan sublime y especial 
que podría haberte conocido en el transcurso 
de una experiencia de abducción extraterrestre, 
quizá uno de esos domingos tan frustrantes 
en que me quedaba en casa solo 
porque temía la mirada de la gente 
tras haber aguantado una semana 
de angustioso trabajo en la tierra, 
de pronto, sin saber cómo, 
a medio camino entre la vida y el sueño, 
me vería rodeado de enanitos cabezones 
en una habitación llena de aparatos raros, 
me harían un reconocimiento médico 
y después me llevarían a conocerte, 
tú eres un hada resplandeciente y estarías 
en una estancia donde la luz 
procediera de todos los puntos y no, de uno solo 
como en la realidad habitual, 
hablaría después en los programas de la tele 
confundido entre los locos y los embaucadores 
y los ávidos de notoriedad y gloria 
intentando convencer al mundo de que de verdad, 
los extraterrestres existían 
y de que algunos eran tan bellos 
que deslumbraban la mirada 
y conmovían el corazón, 
la gente fría protesta 
cuando oye llorar a alguien por un motivo serio 
alegando ser tan sensibles que no lo pueden soportar, 
la escondida verdad es lo opuesto, 
que tan duro es su corazón 
que la expresión de afecto profundo les incomoda 
porque no tienen valor para soportar el roce 
de los auténticos sentimientos 
y aunque el ser que tienen al lado necesita 
el consuelo de las lágrimas, 
se lo prohíben porque carecen de toda piedad, 
quienes no se permiten el instinto encontrarán 
absurdo este poema 
porque no toma nada de Kavafis 
ni rinde tributo a Paul Valery, 
lo escribo mirando solo 
a un único corazón, el mío, 
que ha vivido la soledad intensa y pertinazmente 
y ha perdido muchas horas hablando solo 
pero sin permitirse decir nunca disparates 
ni cometer errores gramaticales, 
alguna vez he buscado la esperanza 
en el último de los lugares donde la busca un hombre, 
he creído en lo que nadie creía, 
en lo que solo a los niños les parece verosímil, 
consolé mi corazón imaginando reales 
las más vulgares historias de ovnis y fantasmas 
cuando aún no me sentía digno 
del amor y la indulgencia de un semejante, 
tú eres como un milagro, me diste 
tu pecho de luz y rosas después de que el mundo 
en su totalidad hubiera negado 
refugio a mi dignidad, 
tu llegada es un portento tan grande 
como la aparición de un platillo volante 
construido en otra Tierra 
por otra humanidad, 
a los espíritus gélidos les parecerá 
un detalle aburrido sin suficiente altura 
para justificar un poema, 
sostendrán que es infantil y de mal gusto 
recurrir a la Ufología como metáfora 
y sentenciarán que como poeta soy 
prescindible y no merezco su atención, 
siendo rigurosos, así debe ser, no tengo 
grandes cosas que decir fuera 
de lo que hubiera dicho cuando era 
un humilde niño pequeño, 
sin duda soy infantil y ordinario y simple 
y cuantos defectos quieran atribuir a mis letras 
los eruditos del sufrimiento, 
seguramente soy un ser menor 
al que podrá despreciar sin reparos 
el que lo necesite para sentirse grande 
y yo no tendré 
nada que alegar porque no soy nadie 
aparte de quien soy. 

En la órbita de la esperanza. 298



Condénenme
las miradas que puedan despreciar la fragilidad,
arrástrenme a donde llevan
a la muchedumbre que merece su olvido y desprecio,
esperaré junto a ella
bajo el peso de mis cadenas y en tinieblas
el clarín llamando a la justicia
para liberar a los oprimidos de la Tierra
y devolver la dignidad a todas las víctimas
de las que la cobardía llena a la humanidad
y si un millón de años fueron esclavos los hombres,
la verdad les traerá la libertad
para el resto de la eternidad. 

Luz universal. 1



Que se rocen nuestros pubis, 
que la ternura de tu regazo busque refugio 
en la piel que la desea. 

La evidencia ineludible. 304



Quiero ir a tu casa
y llenarte de besos los pies,
que son dos palomas blancas
al cuidado de los ángeles.  

jueves, 28 de abril de 2016

En la órbita de la esperanza. 297



Quienes no tienen más afán
que mostrar a los otros la grandeza
de su propia fuerza y lo idóneo
de la forma de su mezquina persona me producirían
un mortal aburrimiento
si mi indolencia llegara hasta el extremo
de permitir a mi ánimo no sentir
jamás vergüenza por nada. 

Número y corazón. 191



Décima de soledades de heptasílabos

A mi amada 

¿Por qué estamos partidos,
por qué no somos uno,
qué habría de oportuno
en quedar desunidos
dos pechos encendidos
de tan ávido amor?
¿Es el mundo mejor
por esta pálida suerte?
¿No es como viva muerte
ser dos en este ardor? 

Número y corazón. 190



Romance de mi añoranza de dignidad

Toda mi vida he sufrido
por sentirme poco honrado
de todos mis semejantes
incluso los más amados,
en el colegio, me herían
con el desprecio los malos,
hasta el amigo, se hacía
de su escarnio partidario,
me tuvieron por idiota
e incapaz en todos lados,
ni siquiera mis parientes
se negaban a afirmarlo,
Luisín era su familia
mas nada había tan bajo,
aun siendo ya adolescente
era por niño tomado,
no creían que estuviera
para vivir preparado,
añoraba ya el amor
mas tenía que ocultarlo
porque no lo merecía
un repugnante guiñapo,
se reían de mis cosas
mis compañeros ufanos,
me creían en secreto
virilmente degradado,
quiso hacerse amigo mío
un ser mezquino y malvado,
fingía preocuparse
por verme tan apartado,
tan solitario y callado,
tan huraño y despechado,
se empeñaba en que cambiara
hasta de ropa y zapatos
porque convertirme en líder
estaba tan solo a un paso
pero lo cierto es que ese hombre
era un corazón helado,
buscaba mi humillación
con un empeño porfiado,
en ridículo, ponía
de mi ser lo más sagrado
ante los ojos de todos
de su ingenio, echando mano,
yo era humilde y muy paciente,
lo sufría atribulado,
detestaba aquella insidia,
aquel humor tan pesado,
aquel acoso insistente
en la amistad camuflado
pero en el mundo, no había
salida para mi cercado,
por todos era mi orgullo
sin compasión maltratado,
si hubiera erguido mi rostro
nadie me habría escuchado,
los prejuicios los cegaban,
eran crueles y obstinados,
sectarios y prepotentes,
maliciosos y obcecados,
seguí en la universidad
poco bien considerado,
mis amigos me creían
hombre que no ha madurado,
creían cosa infantil
mi retraimiento angustiado,
cuántas veces, por ser frágil,
de mis dudas, se burlaron
aumentando mis recelos,
mi confianza derribando,
entre bromas, consiguieron
que me sintiera manchado
de culpas que no se borran,
de abismos de amargo agravio,
qué frío es el corazón
del que busca honores fatuos,
puede matar la inocencia
de un aliento niño y claro
no más que por el placer
del orgullo aparentado,
en la tierra, trabajé
luego más de veinte años,
sin la gloria del obrero
ni la honra del propietario,
fui esclavo de mis padres,
con su compasión pagado
pues cayó en la enfermedad
mi espíritu así acosado,
el trabajo era sombrío,
lo vivía atormentado
y aun así no conseguí
ser en algo valorado,
seguí siendo un niño tonto
al que dejan marginado. 

La evidencia ineludible. 303



Si entrara en ti
por tu puertecita de los juegos, no sería
con alma de tirano, buscando
tu humillación y sometimiento
para envanecerme yo
sino con un corazón humilde,
incinándome ante tu dignidad,
renunciando a todo honor
para diluirme en tu ser,
cruzaría tu pasillito
a delicados pasitos,
con la modestia de quien penetra
en casa extraña
y no quiere dejar en ella
más que gratas sensaciones
y subiría tu escalera
sin la euforia del ladrón,
reverente y admirado, desnudándome de mí
hasta ya no ser más que tú
cuando llegara a lo alto. 

La evidencia ineludible. 302



No sé en qué lugar del mundo estás, 
ni qué estás haciendo ahora mismo, 
ni qué número tendrá nuestra distancia 
contada kilómetro a kilómetro 
pero te estoy besando la boca, 
estoy rozando tus labios 
ansioso de hundirme en tu alma 
y hacerte hermana mía, 
cree en ese beso, déjalo entrar en el mundo, 
nótalo en tu rostro 
como si no hubiera nada 
más difícil de desmentir. 

En la órbita de la esperanza. 296



Los amigos y amigas que la vida me dio
tenían almas de viejo,
llenas de devoción por las restricciones,
obsesionadas por no parecer infantiles,
fieles a sus prejuicios y a su secta,
sin calor ni piedad,
interesadas y prepotentes
y sin embargo, los que ahora tengo
aun siendo tan pocos
que sobran dedos en una mano
para contarlos todos
y aun estando tan callados siempre
y tan ausentes
en sus lejanos mundos,
desde los que los trae mi ordenador,
no me dejan sentirme solo
porque tienen el alma libre
y quieren con el corazón
y sueñan como los niños
y creen en la felicidad. 

En la órbita de la esperanza. 295



Qué amor al sufrimiento tiene
ese hombre corriente que necesita
presumir de macho y afectar que es consciente
de los límites de todas las cosas,
qué tedio hay en su casa, qué rutina, qué amargura,
qué poquita luz hay en su cabeza, qué sórdidas
son las ideas que tiene por chistes graciosos,
lo máximo que admite
que pueda suceder en la vida es que el hombre
llegue en un cohete a la Luna pero la felicidad,
la libertad, la verdad, el amor
los tiene por huecos mitos, si no hubiera
fútbol y televisión, se pegaría un tiro en la sien,
pasa interminables horas
en el bar con los amigos,
bebiendo y fumando,
aspirando el vacío
para justificar su existencia, no sueña,
ni está enamorado, ni admira la belleza,
ni cree en el afecto, ni se busca a sí mismo,
solo obedece
las duras y cínicas normas que le permiten
seguir sufriendo y haciendo sufrir,
a su mujer solo le da
su miembro viril y aun así está convencido
de que puede dar lecciones de hombría,
cómo finge que le divierten
los chascarrillos sexuales
persuadido de que fuera del sexo, no hay honor
ni esperanza para él. 

La evidencia ineludible. 301



¿Por qué me pareciste luz de amanecer 
cuando llegaste para darme 
el amor de verdad 
sin que yo hubiera hecho nada por merecerlo, 
por qué me parecía que abrías 
las puertas de la vida sino porque hasta entonces 
nadie se había empeñado en que me sintiera 
tan digno de su corazón? 

miércoles, 27 de abril de 2016

Número y corazón. 189



Quintillas de los que presumen sin razón

Presume de tolerante
el sionista criminal
y acusa de odio racial
al que su cara no aguante
pero es un nazi brutal.

Mohamed sexto se tiene
por noble y santo varón
de honorable condición
con un admirable pene
pero es un burro ladrón.

El machista va de guapo,
de irresistible y potente,
cree que pone caliente,
la trata como un guiñapo
pero es un fatuo demente.

El arrogante fascista
muy decente afecta ser
y finge el bien proteger
con su alma de moralista
pero vive de joder.

El Capital asegura
que el dinero es lo mejor,
más bonito que el amor,
bienaventuranza pura
mas solo es sangre y sudor. 

En la órbita de la esperanza. 294



Todos los poetas de Alicante que he conocido,
la provincia donde nací y de donde soy,
el lugar que veo
cuando me levanto de mi cama
y miro por la ventana, me han retirado la palabra
o echado de sus grupos de Facebook sin explicación
como si fuera un indeseable
que publica pornografía o hace spam,
yo no les incomodo en nada,
me comporto humildemente con ellos,
tan solo han de sufrir mi orgullo más esencial
y la verdad de mi corazón
pero me vuelven la espalda
y me castigan con el silencio
como a un criminal conocido
que haya salido de la cárcel,
estoy completamente solo aquí,
los periódicos no quieren mencionar mis libros
y ni siquiera mis vecinos me los compran,
por todas partes del mundo, hallo personas
que abren sus corazones a mis poemas,
lo mismo en Japón que en Los Ángeles,
Haití o Roma, los copian y exhiben
hasta los mismos palestinos
cuando hablo yo de su tragedia,
tengo amigos de todo el mundo,
incluso me pidió amablemente que lo agregara
a mi perfil de la red el poeta italiano
que ha sido nombrado Caballero de la Orden
al Mérito de la República Italiana,
condecoración que solo han conseguido
otros nueve poetas en toda la historia italiana,
D'Annunzio entre ellos,
en Miami, me aprecian,
los musulmanes no me miran con recelo,
me escuchan con atención psicólogos y cirujanos
aun sin que yo tenga estudios médicos,
políticos y militares, feministas y mujeres maltratadas,
actrices y abogados, personas iletradas
y dueños de editoriales,
ninguna cabeza sobre sus hombros
se siente obligada a combatirme, solo los alicantinos
me miran por encima del hombro,
mi gente, mis vecinos, mis paisanos,
no me siento yo
tan rodeado de calor como el asesino Israelí
que porque ha atentado contra un palestino,
ni siquiera lo paga con la cárcel y hasta consigue
el título de héroe entre los suyos
o como el rey de España, que haga lo que haga,
merece las reverencias de todos
y a nadie le está permitido el lujo
de despreciarlo y mandar al cuerno
su impoluta autoridad
o como los concursantes de Telecinco
que merecen las movilizaciones en Madrid
que no han merecido tantos sirios
que huyen de la muerte y el horror,
de Orihuela, no tengo más amigo
que mi dentista de toda la vida,
que es concejal de Izquierda Verde
y sería un político corrupto
si recomendara mi obra,
mis treinta y tres libros publicados
en solo cuatro años no son nada
frente a las trabajosamente levantadas honras
de mis probos compatriotas,
que cuando fui niño, me escarnecían
y hasta alguna vez, me escupieron
y aún siguen empeñándose en que me falta
verdadera dignidad. 

La evidencia ineludible. 300



No siempre toca un hombre
lo oculto a una mujer buscando el coito,
no es solo para el sexo riguroso
que están los cuerpos y el amor,
no es muy gentil intentar siempre en el otro
el propio desahogo como si él solo estuviera
en el mundo para nuestro provecho,
a veces también busca la mano
caminos hacia lo recóndito,
ansiosa de misterio y con esa inocencia y arrobo
del niño que está descubriendo
algo con lo que jamás se había encontrado,
su mirada sin prejuicios da pureza a lo observado
como si fuera el primer día del mundo
y todo ocurriera por primera vez,
no quiere usar lo que mira sino admirarlo,
honrarlo, participar de ello con su corazón,
de esa misma forma, yo quisiera
levantar tu falda y tentar tus bragas delicadas
con la resolución con que un viajero
se confunde con el país que visita
sin reparo alguno en volverse parte de él,
acariciándote, recorrería
tus gozosos secretos
como firmando un pacto
de unión y confianza eternas. 

La evidencia ineludible. 299



Como un chorro de agua pura
para una sed infinita es tu rostro,
todo, miel, todo, rosas blancas, todo, perlas,
todo, ternura y verdad,
entero, me place,
lo amo por completo, sin dejarme un rincón,
ni un gesto, ni un reflejo, ni un rubor, ni un beso,
ni una bocanada de su perfume. 

Número y corazón. 188



Quintilla a Susana Escarabajal 

Tienes un alma leal 
que en la amistad, persevera, 
eres llana y verdadera, 
humilde y angelical, 
buena por dentro y por fuera. 

Número y corazón. 187


Quintilla a Eya Jlassi 

Querer con la sangre sabes,
más allá de convenciones,
regalas las emociones
como de tu alma las llaves,
todo el corazón les pones. 

Número y corazón. 186


Quintilla a Lluvia Rojo 

Tu cara es un mediodía
apacible y familiar,
viéndola siento cantar
una dulce melodía
aun sin oírla sonar. 

Número y corazón. 185


Quintilla a Cherien Dabis 

Tu rostro tiene la paz
de los caminos rurales
en días primaverales,
tienes sosiego en la faz
que no la tocan los males. 

En la órbita de la esperanza. 293



Hay miradas que tasan a su semejante
como si fuera un objeto gris
con un valor limitado y susceptible
de utilización y desprecio
y si no sirve a sus estrechos intereses,
se sienten autorizadas a mostrarle
el trato negligente que le damos a la basura,
la dignidad para ellas
es propiedad restringida a aquel
que cumple con sus deberes de esclavo, el resto
no son nadie para sus conciencias,
yo no escribo los poemas para ellas,
sus frías leyes y sus afanes
me importan bastante poco,
ellas buscan un alma sumisa que obedezca
y el honor que dispensan
nada se diferencia del oprobio. 

Número y corazón. 184



Pareados al que ama poseer 

La riqueza de verdad
no es sino la libertad.

No piensas con sutileza,
un trastero es tu cabeza.

Todo cuanto topes ase,
ni al viento dejes que pase.

 ¿Para qué quieres tener
si lo importante es querer?

¿A dónde vas tan cargado
si estás muerto y acabado?

Roba, roba y almacena
que tu mano es tu cadena.

Parte eres de tu montón,
propiedad sin corazón.

No tiene el oro semblante,
lo tiene tu semejante.

¿Cuándo llegarás a un puerto
teniendo el pecho desierto?

 En rigor, no ganas nada
porque tu alma sigue helada. 

martes, 26 de abril de 2016

En la órbita de la esperanza. 292



Es frecuente que el miserable se ufane
de tener un alma digna de amarse mostrando
su desprecio hacia el enfermo mental,
de manera categórica, sin indulgencia hacia ninguno,
negándoles dignidad humana, exhibiendo su orgullo
por no ser como ellos, por no haber tenido
la debilidad de enfermar y acabar atado
a todos esos comportamientos que cree
grotescos y estúpidos por antonomasia,
quizá incluso
se dedica a tratarlos médicamente y los castiga
agravando su enfermedad y maltratándolos
o solo es un vecino nuestro, que nos saluda solo
porque no somos musulmanes o gitanos
o no salimos con alguien
de nuestro mismo sexo, cosas todas que amenazan
su gris cuenta bancaria,
sus vacaciones en la playa
o su colección de joyas, frutos de esa hipocresía
que tan concienzudamente cultiva
pero un hombre no es malvado
por lo que dice un informe médico
o por el color de su piel o los padres que tuvo,
es malvado por la frialdad de su corazón,
por la intransigencia de su mirada,
por el rigor con que condena y la crueldad
con que humilla a su hermano. 

La evidencia ineludible. 298



Mi voluntad es rigurosa,
el camino de la vida es estrecho
cuando se mira al corazón, no necesito
sin embargo que me sigan mis semejantes, tan solo
que no desprecien, que no saquen fuera
de su conciencia al hermano, no me preocupa la forma
que los otros tengan, con que su pecho esté vivo
me basta para tolerarlos,
el calor del alma une
a un humano con otro, sin que importe nada
cuántas generaciones y millas los alejó el azar
y con todo, lo común es que lo haga sin amor,
sin gozo verdadero, decepcionando sus expectativas
pero tú eres como a mí me place,
no fatigas mi mirada
con la sombra de la extrañeza,
estás conformada justo al modo
con que mi instinto da sus pasos
y sin que yo te lo demande,
todo lo haces como lo deseo. 

La evidencia ineludible. 297



En tu regazo, se encuentra
la esencia de tu ternura,
quisiera abrazarme a él
sediento de amor
como un niño a su madre
y desbordarme en besos
desordenados e irrefrenables. 

En la órbita de la esperanza. 291



Quisiera tanta indulgencia para mi verdad
como la que a mí me falta
para las mentiras. 

La evidencia ineludible. 296



Mis amigos eran todos muy machotes,
tanto que el resto del mundo
prácticamente les sobraba,
su idea de lo perfecto
era una pareja de huevos
pero yo no tengo su idolatría,
lo perfecto para mí eres tú
y la pareja de mi devoción
es la de corazones amantes. 

La evidencia ineludible. 295



You wanted my heart,
the whole of him
and I had to give it to you,
how could I not
if it is not possible defeat
the power of your tenderness?
Vous avez toute mon âme,
j'obéis votre tyrannie,
tu red de amor me sujeta,
ya no soy dueño de mí. 

La evidencia ineludible. 294



No dices no
con el rigor del sepulcro,
me abres la puerta
sin mirar mis manchas.
Que puis-je faire? 
Comment un petit homme 
ama un sucrosité si grande? 

En la órbita de la esperanza. 290



Qué dolorosamente ridículo 
me hacía sentir mi amigo, el burlón, 
cuando estaba alegre y tenía 
su racha de inspiración, 
él fingía que bromeaba y los otros se reían 
como ante el suceso más inocente 
pero mi corazón acababa sufriendo 
porque solo yo merecía ese escarnio, 
solo era normal tanto desprecio y desinterés 
cuando era yo la víctima, 
todos los amigos de aquellos años 
me han dado la espalda, siguen creyendo 
que no valgo gran cosa, nadie visita 
para verme mi casa, no debe haber muchos hombres 
tan solos como yo por aquí, 
me han condenado 
por ser demasiado sencillo, 
por no saber construir 
fascinantes mentiras. 

lunes, 25 de abril de 2016

Número y corazón. 183



Décima a un sionista en calzones

Te bajas los pantalones
por un poquito de gloria,
quieres que te honre la Historia
en canillas y faldones,
te veo entre los ladrones
enseñando sin pudor
tus nalgas de estafador,
quítate ya de mi vista
inaguantable fascista
sin orgullo ni valor. 

La evidencia ineludible. 293



Demasiadas veces en la vida padecí la violencia
del escarnio y la arrogancia
para que almas sin orgullo conquistaran
su botín de vanagloria,
demasiadas veces respiró mi nariz
la humillante tierra,
no podía dar a mi compañera,
al tesoro de la vida, la hiel
que yo había probado y sin embargo, todos,
hombres y mujeres, exaltaban al macho,
al violento dominante que merecía tanto amor
como capaz fuera de sojuzgar y atormentar,
el más leve desprecio de los otros me turbaba,
me sentía manchado
por mil oprobios, no esperaba
afecto alguno de una dama,
solo piedad, solo culpa, solo misericordia y lástima,
sabía que solo podría ofrecerle
razones para avergonzarse de mí
a un ser ansioso de someterse a otro
para recibir de él toda su dignidad
fundada en el prestigio de su fuerza,
me sentía un ser menor porque no tenía valor
para toda esa crueldad que se me exigía,
creí que jamás hallaría mi flor
en las jornadas de la Tierra y solo la fantasía
me proveía de caminos hasta ella
pero tú me aceptaste y solo me exigías
libertad y amor, aquello mismo
que estaba ansiando dar a otra alma,
no condenabas la fragilidad, ni buscabas
provecho alguno en mí, tu corazón no pedía
vacía presunción,
tu aliento estaba limpio
de las mentiras de mi mundo, eras mi sueño
hecho posible, descifrabas y disipabas
mi terrible laberinto. 

En la órbita de la esperanza. 289



En todos los lados, me condenaba 
una intransigente prepotencia 
y donde fui a buscar refugio, 
hallé la fiscalización más rigurosa, 
ni siquiera aquella niña 
con la que me crucé en el camino quiso 
renunciar a sentirse fuerte a mi costa 
y como el mozo más arrogante, hizo 
todo lo posible por agraviarme 
en el escaso medio minuto de la vida 
en que nuestras presencias coincidieron. 

La evidencia ineludible. 292



Ni el grueso del papel
en el que se publicará este poema
me está separando de ti ahora mismo
aun cuando no estés aquí
sino a centenares de kilómetros,
con mares, montañas, bosques,
ríos y fronteras entre tú y yo. 

En la órbita de la esperanza. 288



Se cree muy hombre y muy inteligente
el bestia que ya le ha dado a su pareja
un par de palizas, quizá
hasta es un político
y tiene en su cerebro degradado
una larga serie de grises razones
para creer en las leyes restrictivas de la libertad
y en lo óptimo de una sociedad aristocrática,
que oprima al pueblo llano y le dedique
no más que una humillante caridad,
la palabra fascismo
le sonará natural y no le parecerá aberrante
ni siquiera la sombría figura de Hitler,
dirá que es tonto
respetar a una mujer y darle ternura
porque para él la inteligencia es fría,
al servicio no más que de la fuerza
que su mezquino orgullo necesita aparentar
y sin embargo, no hay entendimiento
más basto y torpe que el suyo, seguro
que pese a que se jacta de civilizado y culto,
piensa que los hombres son caballos
que se sostienen sobre dos patas
con el pene un poco más corto
y la cara menos alargada,
el arte le parecerá
una rareza extraña porque su cerebro
no tiene suficiente perspicacia para descifrar
un mensaje mínimamente espiritual
pero será un fanático de la religión
porque sin religión, se sentiría tan animal
que le disputaría al perro
la croquetas de su comedero. 

domingo, 24 de abril de 2016

La evidencia ineludible. 291



Agentes de la mentira,
probablemente sionistas que conspiran
para que quien tan mal habla de ellos no consiga
una audiencia abundante en Facebook,
me abordan de cuando en cuando
para advertirme con mucha seriedad
que no creen apropiadas las fotos de Emma Watson
que publico con tus poemas, alegando taimados
que les cansa su cara
como si lo bello pudiera hacerlo
o que es tan guapa que no pueden leer el poema
pasando por alto que además de guapa,
es un ser humano, sencillo y normal
que no les está apuntando con ningún revolver
y hasta una tal Carme me ha dicho
que publicar fotos de mujer es una aberración,
también, en ese caso, lo sería hacerlas
y Emma Watson perdería todos sus trabajos
porque ni en el cine la podrían contratar,
único resultado posible
de tan hipócrita melindre de feminismo,
solo razonable para un cateto demente
como los que trabajan para que Israel
siga asesinando, robando y propagando el mal,
estoy casi seguro de que todos ellos
son jumentos del Mossad,
que me acosan tratando
de tumbar mi autoestima tanto
que me parezca a ellos
y mi orgullo empequeñecido se avenga
a reclamar tolerancia
para los borregos soeces de Israel
y hable de los humildes y atormentados palestinos
como si fueran lo mismo que ellos
y hubieran de ceder algo más
de lo que ya les han quitado esos ladrones nazis,
yo seguiré relacionándote en Facebook
con esa actriz tan hermosa
porque no eres cualquier mujer
ni cualquier actriz te remeda,
mucho estilo, mucha inocencia,
mucha inteligencia, mucha belleza,
mucha ternura, mucha bondad ha de tener
la mujer que quiera compararse contigo,
lujo que no está al alcance por cierto
de ninguna sionista porque tienen
orejas y cabeza de burro
y son tan ordinarias
que lanzan coces cuando se enfadan. 

En la órbita de la esperanza. 287



Para que se ufanen unas almas pueriles
que no han sabido crecer
ni conservar la pureza,
adultos sin madurez
que llaman a la indignación
y despiertan el sonrojo del hombre decente,
sufre todo un pueblo
con su patria robada
y se atormenta a unos niños
con mucha más dignidad que la de ellas
pese a toda su asquerosa vanagloria. 

La evidencia ineludible. 290



Tus condiciones para amarme
son la verdad y la libertad,
proteges la dignidad y la exiges,
no tendría tu corazón si en el mío no cupiera
un moreno, un amarillo, un judío, un alemán,
si despreciara a un semejante
para apreciarme yo.