jueves, 30 de junio de 2016

Número y corazón. 282



Décima del reprobado 

¿Qué perjuicio obró mi mano,
qué alto deber incumplí,
por qué pena merecí,
qué error mío no fue humano,
qué acto cometí yo insano,
por qué no encontré perdón,
cuál fue mi grosera acción,
por qué mi honor maltrataron
y sin piedad sentenciaron,
cómo tan gran decepción? 

Número y corazón. 281



Romance del pedigüeño 

Me cuesta mucho trabajo
renunciar a mis caprichos,
me dominan y obsesionan
a menudo desde niño,
de no enfadar con mi empeño,
a veces, muy poco cuido
y alguna vez, un portazo
o un regaño he recibido,
veleidades en la infancia
infinitas he tenido
pero aún sigo soñando
con lo extraño y exquisito,
de la Rojo y de la Dabis
tuve afán de ser amigo
y hasta a la misma Emma Watson
de lectora la he querido,
piensa mi madre que soy
un maniático aburrido,
quien me conoce algún tiempo
no soporta mi extravío,
que me quiera quien me aguante,
otra cosa yo no pido,
mi incongruencia es incurable,
soy un poquito un fastidio. 

Luz universal. 200



Si yo fuera dueño del firmamento, 
te lo daría entero para pagar 
tu resplandeciente corazón de bailarina 
y aún besaría tus pies rogando clemencia 
para la miseria de mi ser. 

La ciencia del bueno. 171



Me advirtió con total seriedad un sionista,
en cuya foto de perfil figuraba sentado
ante una mesa bien provista,
que no merecía estar en Facebook
 porque el dueño de la red era un judío
y también insinuó que en todo el vasto mundo,
no cabía alguien que hablara mal de Israel,
me han echado de muchos sitios ya
aunque lo único que hago es decir lo que siento
con la esperanza a veces infundada
de hallar tolerancia en mis semejantes,
yo no quiero meterme en un lugar
donde mi presencia moleste e inspire desprecio,
donde note que me odian por ser distinto
o tenga que humillarme y perder el alma
para seguir en él,
me gusta hacerme oír y me amarga
que otro piense que no merezco atención
pero no muevo un dedo
por permanecer allí donde no me quieren,
preferiría vivir
completamente apartado del resto de la humanidad
a contraer con quien me detesta
una deuda que no pueda saldar,
bastante he incomodado ya a mi propia familia
y pagado por ello con mi sufrimiento
para que yo me consienta
someterme a más servidumbres,
soy un hombre sencillo,
no quiero el falso honor que ganan
quienes codician la vanagloria,
solo quiero inocencia y dignidad,
no obligo a nadie a que me quiera
porque no soy tan tonto
ni tan cobarde,
aquel sionista no tenía
ganas de ser mi amigo
y yo lo veo normal
porque no soy como él. 

Luz universal. 199



Qué honrado aparenta ser Schwarzenegger 
y sin embargo, cuántas mentiras encierra 
su personaje aherrojado, 
cuántos cuidados delicados necesita su musculatura, 
cuántos masajes, cuánta dieta, cuántas pomadas 
pero qué convencidos tiene a sus amigos de que es 
un hombre fuerte y resistente y natural, 
todo el mundo lo quiere saludar por la calle 
creyendo que es un alma decente y altruista 
pero él tiene que ponerse gafas de sol 
para que no vean el odio de su mirada 
porque en realidad, vive solo para sí, 
para su propio provecho y su propia vanagloria, 
yo no soy el colmo de la simpatía 
ni impresiono a los extraterrestres 
con mi fuerza y mis arranques de ira 
pero no miento nunca, la gente puede 
confiar en mi palabra, creer en mis sentimientos, 
yo sí soy el hombre natural, el Adán, 
porque no me mueven los intereses ni la vanidad 
sino el amor, el corazón, la verdad de mi instinto, 
mi más hondo interior no me pide una metralleta, 
ni pasarme el día desarrollando mis músculos 
sino buscarme con sencillez en mis semejantes 
y trabajar como sea por la felicidad común, 
casi nadie puede creer ya que esto es cierto, 
todo el mundo tiene por evidente que el placer 
es gozar de las propiedades, del poder y de la fama, 
casi nadie imagina ya que el auténtico bien 
está todo dentro de nosotros, 
como aseguran esos hombres sabios que aún viven 
semidesnudos, sin libros, fundidos con la naturaleza 
a los que se les llama salvajes impropiamente, 
ellos no tienen nada 
pero nada les hace falta, 
apenas dañan el medio ambiente, 
a sus semejantes ni a los restantes seres vivos, 
no están obesos, su orgullo es la concordia 
y el amor de su pueblo, a mi juicio, les falta 
un pequeño escalón, 
descubrir lo que son ellos mismos 
más allá de su condición de partícula fundida 
a la tribu a la que dan vida, 
penetrar en su enigma profundo, en lo que nadie más 
sospecha que llevan dentro, 
dialogar con su alma, leer sus sueños, escuchar 
con atención sus emociones, 
ellos aún no son libres, ni tampoco Schwarzenegger 
pero yo camino hacia la libertad 
cada día que pasa desde que te conocí, 
el amor profundo me ha arrancado de mis servidumbres 
y tu mirada llena de indulgencia y afecto ha abierto 
las puertas de mi misterio, 
antes de ti yo era un esclavo, una víctima 
de mi cruel sociedad 
pero a tu lado, he encontrado el sendero 
para rebelarme contra la tiranía 
y unirme a mi especie pero esta vez, 
sin renunciar a mi deseo. 

Luz universal. 198



Sé que a la gente le hace reír 
un alma sencilla 
que no busca dinero, ni sexo, ni poder 
sino inocencia y dignidad, 
seré un payaso, seré lo más grotesco, 
lo más digno de escarnio y humillación 
probablemente para esas personas 
por confesarles sin malicia alguna que te adoro 
y que al mirarte, veo lo más digno y valioso 
que la vida encierra, 
dicen los cristianos que escarnecieron 
y maltrataron a Dios 
por hablar del amor, 
poco ha hecho esa religión 
en sus dos mil años 
porque sigue sucediendo, 
hay quien asegura que la música clásica es cursi, 
que el arte es una ostentación banal 
llena de afectación y arbitrariedad 
de espíritus vanidosos y farsantes, 
que lo interesante es una Eurocopa de fútbol 
o un mitin político 
o una partida de dominó 
o reparar la iglesia del pueblo, 
soñar contigo, que estás tan lejos, 
que ni siquiera me muestras tu rostro, 
que solo me das el alma, no vale 
para esos seres tanto 
como medio kilo de carne de ternera 
o un fontanero para el inodoro 
pero a mí es lo único que me hace dichoso 
y me da razones para seguir vivo. 

Número y corazón. 280



Perqué a un demonio que exigía virtud al mundo 

Al psicópata que se hizo pasar por un amigo 

Eras un inquisidor, 
un lobo frío y sangriento, 
te complació mi tormento, 
me estremecías de horror 
y aún lo creí delirio, 

¿por qué me dabas martirio 
y quemabas como un cirio? 

¿Por qué un patán me veías 
si por patán, te reías? 

¿Por qué era mediocre y necio 
si en ti, aptitudes no aprecio? 

¿Por qué era yo homosexual 
si tu pluma es colosal? 

¿Por qué era yo un fariseo 
si de ti nada me creo? 

¿Por qué no era un hombre honrado 
pese a cuanto me has robado? 

¿Por qué era cobarde y bajo 
si al poder das agasajo? 

¿Por qué no tenía brillo 
si con un verso, te humillo? 

¿Por qué, di, tanto maltrato 
siendo tú un tan gran pazguato? 

¿Por qué te arrogas talento 
si tienes el del jumento? 

miércoles, 29 de junio de 2016

Número y corazón. 279



Décima a un hombre sin esperanza 

A mi ex amigo, el ultraconservador 

Toda tu vida la quieres
envasada en tristes cajas,
tus ambiciones son bajas,
lo gris y estrecho prefieres,
te parecen las mujeres
muebles de poco valor,
hablas grave del amor
como de asunto banal,
tu matrimonio real
es con el pío dolor. 

Luz universal. 197



Hubiera sido muy fácil para mí
ganarme el aprecio de mis semejantes,
hubiera bastado en aquel mundo tan gris
que traicionando mi orgullo
e imitando la crueldad que me rodeaba,
diera una muestra lo suficientemente violenta
de placer en la injusticia
pero salí de la infancia
con rebeldía en el alma
porque las heridas del maltrato cobarde me hicieron
enemigo de la complicidad social,
no soy hombre tampoco que soporte
la falta de inocencia y aguanté con resignación
que me fueran convirtiendo poco a poco
en una persona marcada, sospechosa, extraña,
de menor importancia para todos,
hubo seres que sí eran muy crueles
y golpearon contra mi corazón para ganar esa gloria
a la que yo renunciaba,
enfermé de gravedad, más a causa de la incompetencia,
los prejuicios o la insidia de aquellos
que afectaban cuidar de mi salud
que de mi propia debilidad,
no perdí el alma porque carecía
de la ignorancia inducida de los otros,
Platón decía que es ella
la que inclina al hombre al mal,
yo creo que también hace falta
mucha cobardía y mucha locura,
habré hecho con todo daño a más de un inocente
porque de locura, no he carecido
pero al fin encontré el amor en la vida
porque mi desnuda esencia
halló la puerta abierta en tu corazón,
no pedías desprecio y odio
sino bondad y lealtad
y amándome de esa manera, limpiaste mi alma
de cuanta malignidad le había entrado. 

Luz universal. 196

 


Las mujeres conservadoras desean 
hombres grises que hablen de fútbol 
y piropeen a las rubias por obligación de machista, 
se sienten orgullosas de estar casadas 
con una máscara rígida aunque cuando caiga, 
se les quede en nada, 
cuanto más tonto es un varón más las erotiza 
y llaman a la idiotez hombría, 
se imaginan que porque critica a los homosexuales 
y menosprecia todo lo femenino, es muy viril 
y las quiere mucho 
pero no es más que un puñado de complejos 
tan obsesionado con su fragilidad 
que solo vive para ocultarla, 
a ellas les encanta tener en casa 
un hombre de juguete 
aunque mueren convencidas de que en su cama 
ha estado el mismísimo Adán 
pero tú no quieres ni una sola mentira 
y solo me has dado tu corazón 
porque me moría de amor. 

La ciencia del bueno. 170



Versos a la catástrofe ocurrida anoche en Estambul 

Me gusta el mundo 
porque el amor ha encendido mi pecho 
y gozo los días como si fueran 
la eternidad del Paraíso 
y respeto a mi especie 
porque tengo una fe de hierro en el bien 
y no puedo vivir sin inocencia 
pero esos tres que han dado su vida esta noche 
no más que para expresar odio 
y provocar el horror 
eran muñecos sin corazón 
que han perdido la luz en un laberinto 
de materialismo y racionalidad limitante, 
eran bestias sin ojos 
muertas por dentro 
que ven en la inmensidad 
un mezquino presidio. 

29/06/2016 

Luz universal. 195



No quieren los prejuicios, 
ni las obligaciones, ni la moral, ni las deudas, 
quiere el corazón, que no tiene gobierno 
y va tras su verdad, 
hubiera sido una fortuna 
que no me hubiera faltado amor 
pero no lo tuve de nadie 
porque nadie se reconoció en mí, 
la soledad y el agravio 
enfermaron mi espíritu 
y en mi sufrimiento profundo, 
pensé que solo existía el dolor 
pero llegaste tú 
e iluminaste el mundo y la vida, 
me parecía imposible 
pero tu amor era cierto. 

La ciencia del bueno. 169



No me dispensó de mi deuda,
quería que la pagara entera
cediéndole hasta la última hebra
del aliento que debía. 

Luz universal. 194



No deseas mi brevedad,
me quieres para todo el tiempo,
para toda la vida,
sin márgenes para confinar el amor. 

martes, 28 de junio de 2016

La ciencia del bueno. 168



La muerte siempre quería
que se adelantara su hora
para que no faltara tiempo
en el caso de un imprevisto.  

Número y corazón. 278



Romance del Dios verdadero 

No es cierto que esté en un libro
la suma divinidad,
no es leyendo y cavilando
como se ve la verdad
sino oyendo al corazón,
que es la suma majestad,
sea indulgente el creyente
al oírme ahora hablar
pero ¿quien exige muertes
a cambio de perdonar,
quien obliga a que lo quieran
podrá un Dios ser de bondad,
quien aleja de los hombres
la ciencia del bien y el mal
y convierte en una sierpe
a quien se la quiso dar
querrá justicia en la Tierra,
querrá una vida moral?
Yo sé que Dios hace falta
al enfermo espiritual,
al que la muerte no ha visto
y espera la eternidad,
al de orgullo insano y bajo
que usa a Dios para dañar,
al que teme como a lobo
la sencilla libertad
porque ha perdido su instinto
en su interior desleal,
él necesita ese libro
con que se pueda salvar,
editado en buen papel
con tinta de calidad,
no tiene salud por dentro,
solo por fuera tendrá,
no es así como las almas
logran la felicidad,
la logra el de pecho vivo,
capaz de hasta el fondo amar,
¿a qué hombre sirve una ley
que no sea natural,
por qué un buen dios nos querría
a respetarla obligar,
si no nací con la norma
que necesito guardar,
cómo sé que la que aprendo
es la que he de respetar,
en qué adivino confío,
qué alma podrá descansar?
Os diré lo que yo siento
en mi oculta intimidad,
el dios en el que yo creo
es el hermano real,
el que camina a mi lado
y puedo ver y tocar,
no, ese dios duro y airado
que no sabe madurar,
arrogante y sanguinario
que creó la antigüedad,
el ser más alto en que creo
es de carne y es mortal,
creo por llevarlo dentro
no, por poderlo tocar,
merece mi adoración
por su sincera humildad,
no me exige sufrimiento,
ni a mi vida renunciar,
desea que sea libre
y distinto a los demás,
no me impone grises leyes
para poderme acusar,
me quiere tal como soy,
no me intenta dominar,
es diferente a los otros
sin dejar de ser igual,
no detesta a los malvados
sino solo a la maldad,
él precisa de mi ayuda
por su gran fragilidad,
esos dioses tan potentes
que en las alturas están
nada de mí necesitan
valerse solos podrán,
que le den su recompensa
a quien la sepa apreciar,
con gusto, hago mi deber,
no me tienen que premiar. 

Luz universal. 193



Eres el bien más hondo,
el que nutre mis raíces,
sacia mi sed
y acaba mis sufrimientos. 

La ciencia del bueno. 167



Conozco a una mujer
de una estupidez exasperante,
tan malvada y artera como advertía
el Libro de los Siete Sabios,
tan incompetente y poco fiable
como piensa el machista que son todas,
ha sufrido malos tratos
pero ella no deja de maltratar a medio mundo,
de entorpecer el camino y humillar y traicionar
a quienes confían en ella,
no digo yo
que cualquier mujer sea bondadosa
pero sí que cualquiera tiene derecho
a la presunción de inocencia. 

La ciencia del bueno. 166



Yo no me creo una democracia
que nace de un pacto de poder con una dictadura
y que cuarenta años después,
aún está pagando la deuda del dictador
con su aliado de guerra. 

La ciencia del bueno. 165



Quien quiera saber lo que son los sionistas
que escuche lo que dicen sobre los demás
y sume a eso la loca esperanza
de que ellos no son esas cosas. 

Luz universal. 192



Eres elegante, 
remedas la armonía de la naturaleza, 
te envuelve una delicadeza femenina 
que me apacigua y regocija 
y aun siéndome tu forma placentera, no la finges 
con intención vanidosa 
como asegura mi madre que hacen 
las señoritas finas, 
has aprendido maneras 
en tu mundo privilegiado 
muy dulces para mi corazón 
porque están cargadas de sensibilidad y razón 
y no por aquella necia y malvada 
complacencia en el privilegio de clase 
que a mi antiguo amigo, el psicópata, 
le hacía admirar las que su mujer, 
según me aseguró cierta noche 
con la tonta intención de humillarme 
e inspirarme una terrible envidia que no llegué a sentir, 
me haces feliz 
porque estás colmada de orden 
sin dejar de ser libre. 

lunes, 27 de junio de 2016

Luz universal. 191



En la Tierra, he sentido demasiado frío,
demasiadas veces he encontrado
la dureza de la piedra en los corazones,
mi alma ha conocido crudos tormentos
y siglos de desesperanza
pero un beso de tus bondadosos labios
transfiguraría el alma del mundo
y lo haría benigno,
dispensado de la corrupción,
grato para un niño. 

Número y corazón. 277



Romance del día que vi King Kong 

No tendría más de cinco,
mirando estaba sentado
la tele un triste domingo,
no era el mundo de mi agrado,
me parecía sombrío,
temible, gris, desolado,
los domingos lo era más
por el tedio soportado,
esperaba aquella tarde
ver un programa muy largo
“Todo es posible en domingo”
se titulaba ese espacio,
magazín dado en directo
de contenido variado
con que hacía propaganda
la dictadura de Franco,
apareció en la pantalla
quien debía presentarlo
mas de forma inesperada,
a una proyección dio paso,
apreciaba más el cine
que aquel plató tan cerrado,
yo me puse muy contento
y quizá llegué a expresarlo
con algún gesto de júbilo
demasiado exagerado,
incomodando a mis padres
que me querían urbano,
la película no daba
a mi embeleso descanso,
cuanto veía y oía
era asombroso y extraño,
aparecía un gorila
de descomunal tamaño
que raptaba una mujer
y la llevaba en su mano,
yo me sentí como el monstruo,
no creí que fuera malo,
yo también de la muchacha
me había algo enamorado,
ella moría de horror,
yo quise que hubiera amado
porque el dolor del desprecio
lo aumenta un rostro tan claro,
el amor no ha de imponerse
no es más grande por forzarlo
pero ¿cómo van sino
a querer al deformado,
al que no encuentra el afecto
por ser para todos raro?
Me entristeció aquel final
porque al gorila acosaron
y cayó desde una torre
sobre el frío y negro asfalto
aquella mujer bonita
la vida había salvado
porque antes de la caída
la había el mono soltado,
¿por qué el afán de cariño
lo penaban los humanos,
por qué un sueño de justicia
debía ser asfixiado?
Por la noche alguna vez,
me soñé yo en el teatro
donde exhibieron al monstruo
con gruesos hierros atado,
aunque el telón no subía
estaba muy asustado
por lo que al subir vería
mas si quiero interpretarlo,
mi temor no era a mirar
sino a ser yo lo mirado. 

Luz universal. 190



Sé que no convenzo
de mi valor a la gente,
a un hombre como yo, sincero, corriente, frágil,
no se le tiene por demasiado digno,
todas las sospechas
que llevan al desprecio y la frialdad recaen sobre mí,
necesitan su montón de prejuicios
para no quedarse sin nada
y yo no tengo ninguno que servirles
porque no puedo mentir,
cuántas veces me he visto frente a unos ojos
que no llegaban a mi alma, que percibían
una vieja sombra que no era yo,
qué difícil es hallar un corazón piadoso
que se abra a mi condición irrazonable,
que no repruebe a un ser humano
por lo que es por fuera,
tú no eres esclava de las formas,
tu aliento es libre, no estás hecha de apariencias,
tu llama es real,
en ti sí existo, tú sí me das la mano,
tú sí puedes oír la verdad
sin que el horror te haga huir. 

Luz universal. 189



La gente sueña con la supremacía
deseosa de poder
y sin embargo, tú y yo no queremos
causar molestia en ninguna parte,
pasamos sin hacer ruido,
sin más ambición que el afecto y la dignidad
y nunca se nos ocurriría sentirnos felices
porque otro ser humano fracasara. 

Luz universal. 188



Nunca se me dio importancia  
porque tengo el alma de niño,
no sé mentir, ni presumir,
ni tomar lo que no es mío,
nadie me quiso mucho
ni me guardó lealtad,
se aburrían a mi lado
porque no olían a sangre
pero a ti te basta
con ver arder mi llamita,
humilde y frágil pero real,
incapaz de traicionar. 

domingo, 26 de junio de 2016

La ciencia del bueno. 164



Para mis compañeros, solo fui una carga,
su corazón estaba lleno de odio y con todo,
no les faltó una falsa piedad para compadecerme
y no negarme su trato aunque sin ocultarme mucho
lo poco que me necesitaban,
acabaron yéndose todos
convencidos de que ya habían hecho por mí
cuanto les pedía su conciencia,
me quedó solo Beethoven
en unas casetes piratas
y un puñado de recuerdos de humillación
angustiosamente amargos,
llegué a sentirme el más vil
de los hombres de la Tierra,
el mas repugnante y odiado
porque nunca había tenido
un verdadero amigo ni nunca nadie
me había dado valor. 

Número y corazón. 276



Romance de las piernas de mi amada 

Las gargantas de tus pies
son dos albos antirrinos,
son graciosas y sencillas,
tan tiernas como en el niño,
con levedad de colina,
les asoman sus tobillos,
parecen rosas que se abren
bajo un lienzo blanco y fino,
tus muslos son dos arroyos
de nieve que ha derretido
en abril la primavera,
opulentos, rellenitos,
tus canillas son los troncos
de dos manzanos floridos,
tus espinillas son miel,
tus pantorrillas, jarritos
de leche fresca, espumosa,
tus rodillas son caminos
sobre las olas del mar,
quiero ser su peregrino
con mis manos y mis labios
levantándote el vestido,
déjame también que quite
el calzado a tus piecitos
que quiero besar desnudos
esos ángeles benditos,
el empeine, los talones,
la planta y tus diez deditos,
expresión de la ternura,
niñez de Sol matutino,
enséñame hasta las bragas
esos muslos exquisitos,
permíteme que acaricie
tu canilla conmovido,
todo lo que en ti contemplo
me confunde los sentidos,
rebasando lo visible,
alcanza mi aliento mismo,
tienes gracia de amapola
tu falda son rayos tibios,
eres mi dulce niñita,
de las tristezas mi alivio
y hasta tus piernas consuelan
mi corazón dolorido. 

Luz universal. 187



Me vienes en bambollas de placer,
apenas empezando a gozar de una,
me llega la siguiente. 

La ciencia del bueno. 163



Ser mujer, para muchos hombres
es motivo de hipócrita consternación,
cuánta falsa piedad, cuánta aprensión,
cuánta condescendiente sorna les inspira,
qué criatura más extraña les parece,
qué mal construida, qué deforme, qué estropeada,
algunos son católicos y la ven como un pobre
al que hay que dar limosna,
otros no creen en Dios sino en el dinero
y quieren comprarla porque piensan
que es lo suficientemente barata,
hay monos que barren con escobas pero la mujer
les parece que ya hace suficiente en la vida
si hace solo eso porque hablando entre caballeros,
confiesan bien alto lo poco que les convence su valía,
cuánto menosprecia el tonto
lo digno de verdad,
qué poco le cuesta creerse él
lo más bonito. 

La ciencia del bueno. 162



En México, me han discriminado 
por haber tenido una enfermedad mental, 
mi editorial me concertó allí una entrevista 
con una emisora para personas 
con trastornos psiquiátricos, 
establecimos contacto audiovisual 
a través del ordenador 
con una señal excelente según percibía yo, 
la psicóloga que me iba a entrevistar me preguntó 
a qué me dedicaba 
y yo, sabiendo cuál era su profesión  
y la naturaleza de la emisora, no tuve reparo en confesarle 
que era un enfermo crónico mental 
y vivía de una escuálida pensión, 
la entrevista comenzó 
y yo hice todo lo posible por hacer evidente 
lo racional y saludable de mi mensaje, 
intentando hacer partícipes 
a aquellos oyentes especiales de la esperanza 
con que yo veía la vida ahora 
pero al acabar la entrevista, insospechadamente 
se comprobó que la señal era muy débil 
y mi voz no se había grabado, 
la suya me llegaba perfecta y ella 
también parecía escucharme, lo volvimos a intentar 
y ella me obligó a que casi chillara 
para que se me pudiera oír 
pero siguió sin recibirse mi señal, 
se me invitó a repetir en otra ocasión 
pero en un correo, simplemente me preguntaron 
si consideraba que habían hecho 
ya lo suficiente por mí, 
yo sé cazar las indirectas del perezoso 
y respondí que su voluntad era la que yo acataría, 
nunca se repitió la entrevista 
porque aun quienes trabajan 
para los locos no creen 
en el trabajo que están haciendo, 
su gran enemigo es la esperanza 
y sirven solo al sufrimiento, están ellos 
más enfermos que aquellos que afectan cuidar, 
su enfermedad es la sed de dolor, 
el ansia de expiación, 
la culpa los envuelve en su torbellino 
y arrastran al Infierno a todo su mundo, 
ahora sé que hay psicólogos 
que no tienen fe en la salud y entiendo mejor que haya 
políticos en España que no quieren 
la libertad para los saharauis 
y hombres en Marruecos que no tienen 
hambre de inocencia. 

La ciencia del bueno. 161



Si alguien se preocupara de verdad 
de curar a los enfermos mentales 
y pasaran por su beneficiosa consulta 
cada uno de los hombres 
que nos gobiernan desde la cima, 
los que nos dicen en qué tenemos que creer, 
los que nos educan, 
los que tratan nuestras enfermedades, 
los que nos protegen de los peligros, 
los que guardan las prisiones, 
los que toman las decisiones importantes 
y aseguran que están velando por nosotros, 
cuánta paz ganaría la Tierra, 
cuánta injusticia se repararía, 
cuantas cosas robadas se devolverían, 
cuánta estupidez humana nos ahorraríamos, 
qué pequeñito volvería a ser Israel. 

Luz universal. 186



Nunca faltó desprecio
en el afecto que me daban ni frialdad,
en el respeto que se me mostró,
mis amigos se burlaban
por creerme demasiado infantil
pero mis padres me exasperaban
con su trato ofensivamente protector,
solo profesores y policías
me trataban seriamente
pero con la aspereza y el rigor
que se le dedica a un número,
me sentía un falso hombre
apartado de los otros
demasiado inofensivo
para que nadie le diera valor,
mi interior se hizo de hielo,
no quería más agravios
con la máscara del amor,
me convertí en fumador para fingir
que me bastaba a mí mismo,
casi muero por mi adicción
y en todo ese tiempo, añoré
una mirada que me dignificara,
la tuya lo hizo,
nunca te has reído de mí
ni me has hecho sentirme un inválido
y sin embargo, me expresas
verdadera ternura. 

sábado, 25 de junio de 2016

Luz universal. 185



Qué espesos son los libros
donde el antropólogo indaga
las explicaciones al comportamiento humano,
qué minucioso es el análisis
que intenta hacer de la sonrisa de un niño
o del beso de un anciano enamorado,
cuánta tinta, cuántos simposios, cuántas elucubraciones
para no tener que amar
como tú y yo nos amamos. 

Número y corazón. 275



Cuatro décimas de los falsos médicos del alma 

Todo el mundo me advertía
afectando compasión
y un sensato corazón
que aislarme no debería
pues la salud perdería,
que no hacer vida social
me volvía un anormal
como si mi soledad
fuera solo veleidad
y no, mi suerte fatal.

Yo esperaba un pecho abierto
para mí en mis semejantes,
sin prejuicios asfixiantes,
sin un corazón incierto,
en todos estuve muerto,
ninguno, paz me ofrecía
mas todo el mundo decía
que no sabía vivir,
que era mi vicio rehuir
la gente por cobardía.

Es sutil mi corazón,
prefiero la soledad
al sabor de la crueldad,
en medio de una reunión,
nunca gocé la emoción
cálida del integrado,
me sentí siempre apartado
mas los otros me advertían
que por enfermo, tenían
un aliento tan cerrado.

Decían que enfermo estaba,
diagnóstico indiscutible
hasta del menos sensible
y yo inocente, esperaba
el remedio que curaba
como si no fuera amor
la medicina mejor
sin que nadie me la diera
por mucho que presumiera
de ser tan sabio doctor. 

Luz universal. 184



Quisiera yo que todas esas personas
que me hirieron con la indiferencia y el olvido
pese a que añoraba su atención
sintieran alguna vez parecida tristeza
porque yo no diera respuesta
a sus ansias de ser alguien para mí,
quisiera que sintieran el agravio
que sufre quien admira a alguien
que en cambio, le ve pequeño y bajo
como ellas me vieron a mí,
que en sus sábados grises y solitarios, lamentaran
que yo no les abriera nunca la puerta
que se le abre al ser valioso de verdad,
ninguna de esas personas era tan bella
como lo es la tuya
y sin embargo, tú
nunca te negaste a honrarme. 

Luz universal. 183



Tu cariño no es una máscara de la conveniencia
que cae del rostro cuando al que la lleva
le empieza a pesar un poco
como el de tantos que han estado a mi lado
sin que me creyeran digno de verdad. 

Luz universal. 182



Con qué delectación me mostraba
el día que fui a su casa
mi antiguo amigo el ultraconservador
el estuche del que iba provisto
el libro electrónico de lujo que había comprado,
para él, eso parecía ser muy importante
y sin embargo, era capaz de odiar o menospreciar
a todos esos miembros de su propia especie
que carecían de la forma que a él le parecía la correcta
y qué esencial era
para mi antiguo amigo el psicópata
y para su prepotente esposa
que yo supiera que ella había publicado un libro,
tanto que vino a mi casa a enseñármelo
después de diez años sin aparecer
aunque yo era para ellos un ser grotesco
indigno del más elemental gesto de respeto
pero a ti y a mí, solo nos preocupa el placer,
no servimos al sufrimiento,
no perdemos la libertad y la inocencia
por culpa de las grises cosas. 

Número y corazón. 274



Romance contra el racismo 

A mi amada 

Llaman algunos judíos
nazis a los palestinos
aunque lo dicen llevados
por el odio del racismo,
Gran Bretaña de la Unión
este día se ha salido
porque odia a los extranjeros,
no sé en qué le han ofendido,
tengo amigos africanos
de Corea y filipinos
y anglosajones y rusos
y gitanos y argentinos,
no son seres inferiores
sino espíritus divinos,
yo no creo un hombre vil
al que a mí no es parecido
sino a quien tal cosa piensa,
que es un zoquete cretino,
majagranzas, botarate,
patán, jumento y gorrino,
su saber es el del asno
aunque lea muchos libros,
si despreciar diera honor,
lo tendría el asesino,
el violador, el ladrón
el loco, el can del vecino,
tú me quieres porque vivo
con sentimientos genuinos,
no me coloco caretas
para jactarme engreído,
no maltrato al semejante
por un orgullo enfermizo,
me quieres porque soy hombre
con el corazón sencillo
que detesta las mentiras
y te adora sin fingirlo,
el bien está en la conciencia,
nadie es capaz de rehuirlo,
quien lo cambie por tener,
solo agarrará vacío,
es mejor ser hombre pobre
que haber el alma perdido,
la codicia del verdugo
lo convierte en un mendigo. 

viernes, 24 de junio de 2016

La ciencia del bueno. 160



Fue la fatalidad quien no quiso 
que yo fuera alguien 
en los pechos que encontré, 
no deslumbré, no complací, 
para nadie tuve auténtica dignidad, 
fui error en sus miradas, 
no creyeron en mí, 
me dejaron solo, 
injuriado y condenado 
porque no eran como yo. 

Número y corazón. 273



Dos décimas del amor fascista 

El afecto del fascista
es superfluo y aparente
porque a nadie ve decente
su corazón elitista
y un alma tiene egoísta
ambiciosa del honor
que conquista el frío actor
y de bienes materiales
aunque los llame morales
pero gris para el amor.

La lealtad del amante
es la llamita que adora,
aunque chica, la valora
más que al más firme gigante,
no quiere nada delante
de quien ha dado en amar
aunque se vea humillar
pero el fascista no quiere,
llenar sus manos prefiere,
dominar y alardear. 

Luz universal. 181



Hay quien siente como una sola cosa
su bien y el mío
pero no respeta mi más esencial deseo
ni le preocupa mi angustia y mi sufrimiento
tanto como la plenitud de su propio bienestar,
siente que ha cumplido todo su deber
y que puede entregarse al solaz
cuando ha servido lo suficiente a su provecho
contando con mi ayuda pero el mío
nada perturba su tranquilidad porque ha decidido
que es un error y que no es sino el suyo
el que a mí me conviene,
piensa por eso que está salvando su alma
cuando me oprime y atormenta
y aún, que le debo agradecimiento
y todo cuanto tengo
pese a que todo lo que hace conmigo
es chupar de mí con despiadado egoísmo,
se siente inteligente,
mucho más que yo
pero es un diablo loco,
grotesco y repulsivo cuya mera presencia
ya molesta y destroza
y en cambio, tú,
que solo estás a mi lado porque amas mis sueños
y no arrancas a nadie lo suyo
porque tienes orgullo y valor,
cuánto bien traes a mi vida,
cuánta miel dejas en mi corazón
con tu solo roce,
delicado y bondadoso
como el de una bailarina. 

Luz universal. 180



Ahora solo eres una certeza,
una realidad remota que mi mente reconstruye
con el poder de su imaginación,
mi hogar está vacío de emociones,
mi vida habitual es en rigor
un camino gris de soledad
pero si tu nombre se hiciera carne
y habitaras mi casa
y tu portentoso ser se convirtiera
en la presencia más corriente,
se ensancharían tanto mi asombro y mi placer
como el cielo al cerrar la noche. 

jueves, 23 de junio de 2016

Luz universal. 179



Me llegará la hora de la muerte
y cuando llegue, lo perderé todo,
no habrá bolsillos ni maletas
donde meter lo que logré,
no me llevaré nada conmigo,
solo un vacío infinito
encontraré al cerrar los ojos,
el psicópata que fingió ser mi amigo
y me enfermó para toda la vida
no hallará consuelo cuando le pase a él
porque le dolía y humillaba dar
incluso la más pequeña cosa
pero yo no estaré triste del todo
porque no siento que sea yo mismo
todo lo que soy,
también tú eres parte mía
aunque seas otra cosa
y aunque esté triste por mi suerte,
seré feliz por la tuya. 

Número y corazón. 272



Romance del excluido 

No me hacían de pequeño
los honores que a los grandes,
siempre he sido despreciado,
me veo insignificante,
para mis amigos era
el menos interesante,
mi presencia en sus reuniones
era muy poco importante,
hay seda para un gusano
mas nada adorna al don nadie,
con la inmundicia se abona
mas el sucio nada vale,
alguna vez yo temí
mi reflejo sobre el váter
porque veía en mi rostro
la cosa más repugnante
como les pasaba a tantos
que llegaban a mirarme,
aún me siento banal,
poco digno y relevante,
hasta las serpientes tienen
quien su dignidad reclame
mas mi corazón intuye
que a mí, no quieren honrarme. 

Luz universal. 178



La vida es milagrosa, 
mi sendero es un paraíso 
porque mi niña me quiere 
con su corazón tierno, 
qué bien tan alto, 
qué tesoro tan hermoso, 
qué opulenta exuberancia, 
el amor de mi niña, 
no lo puedo pagar 
con nada de lo que tengo 
y aun así mi niña 
me lo ha dado a mí.  

La ciencia del bueno. 159



Desde las investigaciones de la Gramática Histórica, 
hechas con espíritu colonialista, 
que creyeron descubrir la existencia de la lengua aria, 
madre de todas las europeas, 
hasta las delirantes sesiones espiritistas, 
que pretendían hacer una ciencia más de la espiritualidad, 
pasando por las interpretaciones literales y extremistas 
de la teoría de la evolución de las especies 
y de todo lo que creía haber hallado la ciencia, 
que coincidían en considerar al ser humano 
con dureza y frialdad porque tenía que merecer 
las tierras extrañas de las que se había apropiado, 
el nazismo se nutrió 
de todo lo que se tenía por ciencia en su tiempo, 
no dejó margen para escuchar al corazón, 
que es el único que no se equivoca nunca 
buscando la felicidad y el bien, 
lo crearon unos hombres 
a los que sus padres educaron para ser fuertes por fuera 
porque de esa hipocresía dependía que conservaran 
el bienestar material que estaban robando, 
eran hombres con un orgullo enfermo 
porque la verdad de sus propias almas 
había sido reprimida brutalmente, 
incluso con maltrato físico, 
solo se sentían dignos 
cuando alcanzaban la supremacía aparente 
sobre un semejante 
pues en sí mismos, ya no eran nadie, 
lo habían perdido todo por dentro, 
había desaparecido en sus corazones 
la verdadera inteligencia 
y los verdaderos deseos, 
tanta sangre derramada 
por haber ahogado el instinto
y no creer en la razón. 

Luz universal. 177



¿Qué tengo que hacer de mí 
para que quienes aseguran que les debo algo 
y que merezco sus reproches 
se queden satisfechos, 
será que muera 
para que devuelva todo lo que me han dado, 
será que me derrumbe 
para que me tomen como propiedad 
hecho un muñeco inerte 
al que pueda cubrirse de oprobio? 
Salva mi conciencia, linda niña, 
limpia mi culpa con tus rayos puros, 
lava el lodo que en mi corazón, ha metido 
la tiranía brutal. 

miércoles, 22 de junio de 2016

Luz universal. 176



Por estos alrededores, no encontrarías a nadie
que vea un verdadero ser humano cuando me mira,
para la mayoría, soy solo algo
que pasa por su lado,
para los menos, un afecto de urbanidad
que obliga a preguntar por la salud
y a asistir al entierro
y para mi madre, un proveedor de bienes
al que hay que propiciar, tan peligrosamente impredecible
como el Divino Redentor
o la diosa Fortuna pero que no tiene
razón alguna de ser en sí mismo,
tu puedes estar
muy satisfecha de tu dignidad porque para mí
cualquier interés es menos importante
que tu ser esencial,
tu mera persona es suficientemente valiosa
para que piense en ti
cuando más pienso en mí mismo. 

Número y corazón. 271



Romance sobre los auténticos perdedores 

A las almas enfermas que tuve por amigos 

No es un fracasado el bueno 
sino el dañino brutal 
porque perdió en sus adentros 
su esencial humanidad, 
es indigno el fingidor 
y no, quien desnudo está 
pues aun a su propio pecho 
no le sabe ser leal, 
es tonto el malvado cruel 
y no, el que puede fallar 
pues de humanos es errar 
pero no lo es destrozar, 
es grandeza ser honesto 
y no, fingir dignidad 
porque no es virtud en sí 
la virtud aparentar, 
la vileza es el maltrato 
y no, la debilidad 
porque al débil lo debemos 
con nuestro respeto honrar, 
exaspera tu traición 
disfrazada de amistad 
y no, el horror que demuestra 
quien torturando tú estás, 
el enfermo fuiste tú, 
que osabas discriminar 
a los frágiles y extraños 
siéndolo tú mucho más, 
fuiste tú el hombre grotesco, 
despreciable y marginal 
pues confundían tus hechos 
el bien con la iniquidad, 
fuiste tú el personajillo 
de quien habría que hablar 
y no, esos a quien solías 
prepotente criticar, 
eres tú quien merecía 
compasión y caridad, 
quien tenía un alma insana 
y enferma mentalidad, 
eras tú el patán de pueblo, 
el deforme homosexual, 
el estúpido increíble, 
el espíritu inmoral, 
el cargado de problemas 
que avergüenza confesar, 
el que precisa un psiquiatra 
de los que quieren curar, 
la vida de que te jactas 
es pura mediocridad 
y tu aparente inocencia, 
patética vanidad, 
disfruta de tus tesoros, 
de tu confort material, 
de tus vecinos tranquilos, 
del placer de tu maldad, 
no condeno tu persona, 
condeno tu necedad, 
ojalá todos tus nietos 
sepan amar la verdad 
y no siembren el dolor 
que tú has sabido sembrar.